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¿Cuándo se vuelven irreconocibles nuestras franquicias favoritas?

¿Cuándo se vuelven irreconocibles nuestras franquicias favoritas?
¿Cuándo se vuelven irreconocibles nuestras franquicias favoritas?

¿Debería existir un juego de Mortal Kombat sin sangre? Los fans discuten esta posibilidad, especialmente los creadores de contenido que tienen problemas para monetizar sus videos. Hay quienes apoyan la moción y están de acuerdo con la censura, pero muchos jugadores creen que la franquicia es sinónimo de violencia y que los Fatalities son la parte más importante. Esta situación pone sobre la mesa una pregunta interesante: ¿qué define a los videojuegos y las sagas que amamos?

Los cambios inevitables

A lo largo de la historia de la industria, hemos visto multitud de sagas que mutaron, maduraron y expandieron sus horizontes. Algunas cambiaron su jugabilidad, ambientación, estilo narrativo o tono, mientras que otras adoptaron un género diferente y abandonaron elementos clave que definieron sus entregas originales.

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Las compañías hacen estos cambios para adoptar modas en apogeo, revitalizar una serie que se ahoga en el mar de la monotonía, usar nuevas tecnologías o simplemente seguir una nueva dirección creativa. Si bien muchas sagas sobrevivieron a esta evolución y siguen vigentes, otras fueron incapaces de cautivar y quedaron en el olvido. ¿La razón? Ante los ojos de muchos jugadores, perdieron aquello que las hacía especiales en primer lugar… su esencia. Pero, ¿dónde está la línea? ¿Cuáles son esos rasgos fundamentales?

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¿En qué momento una franquicia abandona su identidad?

Volvamos al ejemplo inicial. Sin violencia, ¿Mortal Kombat dejaría de ser Mortal Kombat? Según el cocreador Ed Boon, la sangre y las muertes son “parte de la definición” de la saga. Y tiene razón, ya que es difícil imaginar una entrega sin estos elementos. Dicho esto, ya hubo proyectos “censurados” como los ports para las consolas de SEGA, la película de 1995 y el crossover con DC Comics.

¿Acaso dichas experiencias carecen de la esencia porque son menos violentas? Tomemos como ejemplo el filme, el cual es un clásico de culto y su impacto fue tal que la historia y el diseño de algunos personajes en los videojuegos se cambiaron para que coincidieran con su contraparte live-action. Y ni hablar del tema musical, que ya es un himno. Con esto en mente, sería injusto reducir la franquicia, ignorar sus personajes y decir que sólo es relevante por la violencia, a pesar de que es una parte vital de su identidad.

Mortal Kombat es popular por su historia y personajes
Mortal Kombat es popular por su historia y personajes

También es un error decir que todos los juegos se rigen por los mismos parámetros. La irreverencia y el humor negro son vitales para que Lollipop Chainsaw funcione, mientras que el rock pesado y el ritmo agresivo son el alma de Metal: Hellsinger. Como vemos, hay características que son muy importantes y van más allá de ser un sello de identidad, pues son el pilar que sostienen toda la experiencia. Pero el dilema que dio pie a esta discusión persiste: ¿cuáles son las vértebras que forman la columna de una franquicia o juego?

La línea es muy borrosa y dictaminar esas características es complicado, especialmente con series que tienen muchos años a sus espaldas y evolucionan con cada proyecto.

Por ejemplo, las entregas originales de God of War se caracterizan por ser hack and slash trepidantes, presentar una historia épica a gran escala y tener un protagonista brutal. Hasta cierto punto, se perciben como una fantasía de poder. Pero el soft reboot de 2018 abandonó muchas de esas cosas. El combate adoptó una nueva perspectiva, la narrativa es más personal y Kratos dejó de ser un personaje unilateral. Ante los ojos de los fanáticos más puristas, perdió su esencia. No obstante, otro sector de la comunidad argumenta que es una evolución orgánica del concepto original. La pregunta es, ¿mantiene su identidad a pesar de que renunció a muchos pilares que sostenían los juegos originales? Ese es el dilema.

Otro caso interesante es el de FF XVI, que abandonó los combates por turno y se alejó del tono jovial para adoptar una historia más oscura. En su debut, recibió muchas críticas porque un sector de la fanaticada opina que se alejó demasiado de las raíces de la saga de rol. Son quejas válidas y es imposible no simpatizar con aquellos que esperan que ciertos rasgos de una IP con más de 30 años de historia estén presentes en todos los juegos. Pero, ¿cuál es la esencia de Final Fantasy? Aunque hay características comunes, cada entrega principal presenta conceptos únicos tanto en la jugabilidad como ambientación. Casi todos los títulos numéricos se sienten diferentes y tienen su identidad propia. FF XVI es la gota que derramó el vaso, pero este es un debate que surgió hace años dentro de la comunidad.

Final Fantasy es una franquicia en constante cambio
Final Fantasy es una franquicia en constante cambio

Si lo pensamos fríamente, notaremos que hay muchas propiedades intelectuales que se encuentran en una situación similar: Resident Evil, The Legend of Zelda, Assassin’s Creed, Tales of, Sonic the Hedgehog, Super Mario Bros. y muchas más. Sus entregas, tanto principales como spin-off, son diferentes e incluso abarcan géneros distintos.

Estas franquicias tienen juegos donde elementos que se consideran clave brillan por ausencia o presentan nuevos conceptos que se alejan de las raíces establecidas. Pero a pesar de que tienen su identidad propia, aún logran transmitir el sentimiento que hicieron geniales las entregas originales con medios diferentes.

De nueva cuenta, todos los casos son diferentes y llegar a una conclusión universal es difícil. Al final del día, ¿cuál es la esencia de Fortnite? Muchos jugadores pueden asegurar que son los crossovers, el estilo visual caricaturesco o las mecánicas de disparo, elementos que aún están vigentes; sin embargo, un sector de la comunidad asegura que el juego dejó de ser el mismo hace años. Entonces, ¿en qué punto perdió aquello que lo hacía especial? Lo mismo se puede argumentar de Call of Duty, una IP que, a pesar de que aún mantiene sus bases, es incapaz de cautivar a muchos fanáticos de antaño. ¿Por qué?

Paradójicamente, cada entrega de Call of Duty se siente muy similar y difrente al mismo tiempo
Paradójicamente, cada entrega de Call of Duty se siente muy similar y difrente al mismo tiempo

El alma de las franquicias que amamos

La evolución es un paso natural y, en muchos casos, inevitable. En un mercado en constante cambio, las IP con más años a sus espaldas deben renovarse para sobrevivir, un hecho que ya se ha dicho en innumerables ocasiones. Como hemos visto, la esencia, aquello que hace que estas propuestas sean especiales, es un concepto muy ambiguo que muta con cada entrega y puede ir más allá de las partes que componen un juego o la suma de estas.

Entonces, ¿qué define una saga? Dar una respuesta universal es complicado, y estamos seguros de que cada jugador tendrá su opinión al respecto. Para muchos fanáticos, los elementos como la jugabilidad, el tono, la historia, los personajes y la ambientación son primordiales para conservar la esencia, mientras que otros creen que la identidad recae en el sentimiento que la franquicia o juego transmite, independientemente de los conceptos que utilice. Aunque ambas posturas son correctas, nosotros nos preguntamos: ¿realmente importa?

Es una equivocación condenar a los fanáticos de hueso colorado que rechazan la idea de que sus sagas favoritas cambien de forma radical y se alejen de sus orígenes. Al final del día, desean algo con lo que se sientan familiarizados y es normal, incluso lógico, que estén decepcionados cuando los rasgos que relacionaron con esas series brillan por su ausencia o muten a una cosa muy diferente.

Dicho esto, creemos que es un error reducir una saga a un grupo de parámetros o ideas, pues limita su potencial y capacidad para sorprender. El deseo de que una IP sea fiel a su “esencia” nos puede privar de ver grandes lanzamientos en el futuro

Si algo nos enseñó la historia, es que los cambios sustanciales causan controversia y rechazó, pero a veces son necesarios para crear un juego sobresaliente. Aunque muchos jugadores pueden argumentar que Resident Evil 4 perdió la esencia de la serie, es un título excelente que nunca hubiera existido en caso de seguir al pie de la letra los paradigmas que caracterizaron a las entregas originales. Lo mismo se puede argumentar de God of War, The Legend of Zelda: Breath of the Wild y más propuestas.

Resident Evil 4 se alejó de los origenes de la franquicia, y es por eso que es tan genial
Resident Evil 4 se alejó de los origenes de la franquicia, y es por eso que es tan genial

Es valioso que las IP se atrevan a experimentar con nuevas ideas, probar conceptos diferentes y abandonar ciertos elementos. Para expandir los horizontes y el legado, es necesario formar una nueva identidad y provocar otras sensaciones, con los retos y las críticas que eso implica.

Para ustedes, ¿cuáles son los rasgos fundamentales que definen la identidad de una saga?

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