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¿Cuánto aire estás comprando cada vez que adquieres una bolsa de patatas fritas?

La comida, a veces, entra por la vista. Sin embargo, no hay que dejarse llevar siempre por un sentido que puede engañar. Especialmente cuando se trata de las bolsas de patatas fritas. Es un clásico, el comprador hambriento se hace con el envase más grande de la estantería para satisfacer su apetito y cuando lo abre se lleva una decepción inversamente proporcional al tamaño de la bolsa comprada. Resulta que en su interior hay más aire que alimento y al abrirlo el primero se ha volatilizado dejado en el fondo la parte comestible. Ahora, un estudio ha cuantificado el porcentaje de aire que contienen las bolsas de patatas y snacks y el resultado es un 43% de media.

Las bolsas de Fritos, con un 19% de aire en su interior, son las que menos engañan a la vista del consumidor. La media, según un estudio, es de un 43% de aire. (Foto: Justin Sullivan/Getty Images)

Un experimento previo realizado por el artista visual Henry Hargreaves hace tres años arrojaba datos aún más negativos en este sentido. Según sus cuentas, la media de aire en las bolsas de patatas y derivados era de un 70%. Siguiendo esta línea, el fundador de la empresa de marketing Siege Media, Ross Hudgens, ha realizado un estudio nuevo publicado por Kitchen Cabinet Kings y reseñado por Bored Panda. En este se calcula que la media de aire que se puede encontrar en una de estas bolsas es de un 43%.

Si se miran las cifras de las 14 marcas a examen detenidamente, la que menos engaña es la de Fritos, las tiras de maíz frito que tanto llevan entre nosotros. En realidad es algo que se nota al peso. Basta coger la bolsa, que suele ser de las más pequeñas del mercado, para percatarse de que la proporción entre envase y contenido está bastante equilibrada. De hecho, según este estudio de mercado, solo un 19% de lo que hay en su interior es aire. No como con los Cheetos, que son los más engañosos a la vista, con un 59% de vacío.

El sistema para calcular la cantidad de aire ha sido el del desplazamiento del agua. El procedimiento es el siguiente: se llena un recipiente con agua, se sumerge la bolsa a examen, se marca el nivel del agua, se vuelca el contenido de esa bolsa en otra sellándola al vacío, se vuelve a sumergir y se vuelve a medir el nivel del agua. El procedimiento se repitió varias veces con cada marca para una mayor precisión de los datos.

El argumento de los fabricantes para defender lo que se conoce como ‘slack fill’,es que el nitrógeno que se introduce en las bolsas ayuda a conservar el alimento y, además, lo protege ya que evita que en la larga cadena desde que sale de la fábrica hasta que llega al consumidor son muchos los golpes que puede recibir. De no ser por ese aire, las patatas llegarían hechas migas. Pero, protección a un lado y engaño visual a otro, lo cierto es que hay otras implicaciones, como señalan desde Kitchen Cabinet Kings.

Estas tiene que ver con la contaminación. Si se redujese el contenido de aire de las bolsas, estas abultaría menos y, por lo tanto, cabrían más en cada transporte, reduciendo así la flota de camiones que dedicadas a su distribución y su emisión de gases contaminantes. Según los cálculos de Hargreaves, un 86% de los vehículos podrían ser eliminados.

Estas son las 14 marcas a las que han sometido a examen para averiguar cuánto aire contienen en su interior y los resultados obtenidos. (Foto: Infografía de Kitchen Cabinet Kings)

La infografía con todos los datos detallados del estudio por marcas puede consultarse en este enlace.