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Diego Starópoli: tatúa los senos para esconder las heridas del cáncer

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El argentino Diego Starópoli lleva casi 8 años tatuando aureolas en los senos con mastectomía. Desde diciembre recorre Latinoamérica para atender gratuitamente a mujeres que superaron el cáncer

El cáncer ha rodeado la vida del tatuador argentino Diego Starópoli. Su mamá y su abuela sufrieron cáncer de mama, su papá murió cuando esa enfermedad se le alojó en los huesos. Y su hermano apenas comienza a superar las secuelas que le dejó enfrentarse con un cáncer de Linfomas No Hodgkin. Hoy él pinta para tapar algunas heridas, desde diciembre viaja con su familia por toda Latinoamérica para tatuar gratuitamente aureolas a mujeres que sufrieron una mastectomía.

“Me hace muy feliz hacerlo, es un homenaje a todos en mi familia”, cuenta Diego a Yahoo Noticias. Dueño del famoso local Mandinga Tattoo Studio de Buenos Aires, en 2015 decidió –movido por su historia familiar– ofrecer a través de Facebook la posibilidad de tatuarle gratuitamente la aureola a mujeres que hayan sufrido cáncer de seno. “Nunca esperé tanta reacción. Había mucha gente pidiendo turno”, recuerda.

Cubrir esa primera cicatriz fue “muy duro”, confiesa. Para Diego, que de cierta forma en ese momento también tapaba la herida de su mamá y su abuela; y para la mujer que se descubría ante él con el seno operado. “Yo nunca le confesé que era la primera vez que lo hacía. Ella comenzó a llorar cuando vio el trabajo hecho, y se abrazó a su hermana que la acompañaba”.

Las aureolas de más de 2 mil mujeres ha tatuado en casi ocho años, y esta escena del llanto –confiesa– se suele repetir en la mayoría de las oportunidades. “Nunca me imaginé que íbamos a hacer tantos tatuajes. Más allá de lo artístico, que no es tanto, lo que transmite este tatuaje es una energía pura, es un premio a una mujer que peleó por su vida”.

El tatuador que camina…

Seis meses hace que partió en una casa rodante desde Buenos Aires con destino a Alaska, un proyecto que ideó durante el encierro que vivieron por la estricta pandemia por la Covid. El plan original solamente contemplaba recorrer Argentina, pero decidieron invertir el dinero que obtuvieron por la venta de una propiedad para expandir su camino: han transitado por toda Latinoamérica convocando a mujeres que desean recuperar cierta normalidad visual en sus senos.

Las mujeres que sufren cáncer de seno pierden la aureola al extirparle la mama. En muchos caso, como ha visto Diego Starópoli por Latinoamérica, no tienen recursos para cubrir un implante mamario (Foto: Reuters / Emilie Madi)
Las mujeres que sufren cáncer de seno pierden la aureola al extirparle la mama. En muchos caso, como ha visto Diego Starópoli por Latinoamérica, no tienen recursos para cubrir un implante mamario (Foto: Reuters / Emilie Madi)

“Decidimos ir por todo, y armamos un viaje familiar”. A Diego lo acompaña su esposa Elizabeth y, hasta hace algunos días, sus dos hijos: Thiago e Iván. El mayor decidió volver a Argentina y los abandonó tras seis meses de recorrido. Es que en la bitácora de viaje todavía quedan 90 días de camino: de Alaska prevén retornar hasta Miami, para volver finalmente a Buenos Aires en avión en octubre.

En este camino por Latinoamérica Diego ya ha tatuado a más de 250 mujeres. “Lo hemos hecho arriba del motor home, en un hotel 5 estrellas o en un río. Me ha tocado tatuar chicas jóvenes o mujeres de edad avanzada”, cuenta. La mayoría de estas sobrevivientes de cáncer están involucradas con fundaciones, ONG y hospitales.

Lo que más le impresiona a Diego es la dispar situación social de estas mujeres. EnPanamá, por ejemplo, tatuó a una empresaria multimillonaria, pero también a otras que no tienen recursos para colocarse una prótesis y “tienen el pecho pegado a la costilla”.

“Me impresiona que hay países en que la medicina pública no cubre la prótesis, lo consideran como algo estético. Sacan la mama y queda como un pectoral masculino”, cuenta. Estos casos los ha visto principalmente en Honduras, Nicaragua, Guatemala y Bolivia. “Son lugares que no acompañan a la mujer, y no tiene posibilidades económicas para cubrir una prótesis”.

…Por América Latina

Diego no hace esto por la fama. Ya es todo un celebrity en Argentina, pues su Mandinga Tattoo Studio tiene gran reputación por sus trabajos sobre la piel de artistas y deportistas, también por los tatuajes de gran escala que hacen sobre grandes cicatrices y quemaduras. Su trabajo en el exterior va encaminado a tener “embajadores” que “pinten” aureolas gratuitamente en toda la región.

Diego Starópoli ha formado
Diego Starópoli ha formado "embajadores" en Brasil, Colombia, Chile, Honduras y Venezuela para que aprendan a tatuar gratuitamente a mujeres sobrevivientes (Foto: Reuters /Rick Wilking)

Ya entrenó a otros en Brasil, Colombia, Chile, Honduras y Venezuela. “La idea es dejar embajadores de la impronta nuestra. Que siga siendo gratuito. No es algo comercial”, dice. Tiene el apoyo de una empresa argentina de tinta, que dona –tras un acuerdo de patrocinio– la pintura especial para estos trabajos.

Quizás pronto pueda abrir una sede de Mandinga Tatto en México o en Estados Unidos. Por ahora espera estar de vuelta en Argentina en octubre, para cumplir con la caminata contra el cáncer que organizan cada año en el barrio Rosa de Villa Lugano. Diego está convencido de que pintar esas aureolas cierra un ciclo de enfermedades para esas mujeres, pero también para él luego de haber vivido el cáncer tan de cerca.

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