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El alto coste de la libertad en Estados Unidos

Imagen de la Estatua de la Libertad en la ciudad de Nueva York. (Photo by Drew Angerer/Getty Images)

La libertad no es gratis.

Puedes creer que se trata de una verdad de Perogrullo. Sin embargo, creo que ahora más que nunca cobra sentido.

Los estadounidenses están orgullosos de vivir en el País de la Libertad. Tenemos más libertades que la mayoría de los países, lo cual se patentiza en diferentes áreas: tenemos libertad de culto, de expresión y de acción, entre otras. Como muchos afirman, esa libertad nos convierte en la envidia del resto del mundo y también es la razón principal por la que los inmigrantes, legales o no, acuden a nuestras fronteras y costas.

Por supuesto, nuestra libertad tiene límites. No somos libres de asesinar y saquear, vender heroína o correr desnudos por medio de un campo de la NFL. Estos son tabúes pactados, y se deben a que el costo para la sociedad de permitir una libertad ilimitada es simplemente inaceptable y/o moralmente censurable.

Por otra parte, podemos encontrar lo que yo llamo “libertades discutibles”, sobre las que debatimos para decidir si merecen o no la pena. Sin embargo, nuestro nivel de aceptación suele evolucionar con el paso del tiempo, como sucedió con la legalización de la marihuana o el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Y luego existen otras libertades sociales que tienen costos enormes que generalmente no se reconocen pero que considero difíciles de defender. Tres ejemplos: la libertad sin restricciones de los mercados financieros, Internet libre y el acceso casi ilimitado a las armas de fuego. Muchos creemos apasionadamente en estas libertades, pero me pregunto si entendemos verdaderamente el precio que pagamos por ellas.

Vamos a analizar una por una.

Libertad sin restricciones para los mercados financieros

Podríamos decir que los mercados financieros liberalizados o poco regulados tuvieron una gran responsabilidad en la crisis financiera de 2008/2009. La especulación en los derivados crediticios y los valores hipotecarios, junto con los riesgos asociados, sobre los que se comprendía muy poco, crearon un riesgo sistémico que dañó gravemente la economía de nuestra nación y de gran parte del mundo. ¿Cuánto nos costó esa libertad de los mercados financieros durante la Gran Recesión? Es difícil calcularlo con exactitud, pero he visto estimaciones que oscilan entre los 12 y 22 billones de dólares. Sí, billones.

Después de que la quiebra de la compañía Lehman Brothers en 2008, los legisladores promovieron una serie de regulaciones dirigidas a fortalecer el sistema financiero para enfrentar la volatilidad del mercado y la economía. REUTERS/Joshua Lott/Archivos

En este sentido, hay varios puntos que debemos analizar. Por supuesto, la liberalización de los mercados ha generado muchos más billones de los que se perdieron. Por eso, no me refiero a implementar miles de páginas que regulen la miríada de derivados, sino que estoy pensando más bien en incrementar el capital para las firmas de inversión. Algo simple. Cuando ocurra la próxima crisis financiera, quienes deben pagar son los accionistas, no la gente común. Esto diciendo que podríamos optimizar nuestros mercados aumentando el capital regulatorio y sumando los costos, lo cual limitaría la libertad, algo que no le gustaría a los estadounidenses. Una práctica interesante.

Internet libre

Luego está Internet. En primer lugar, debemos reconocer que Internet no es totalmente libre, incluso en los Estados Unidos. Por ejemplo, no puedes publicar legalmente pornografía infantil ni vender opiáceos en la web. Así que ya existen límites. Una vez más, sé que los estadounidenses odiarán admitirlo, pero es obvio que necesitamos más regulación. ¿Por qué? Porque los costos son demasiado altos como para no hacerlo.

En este momento, estamos pagando un precio social increíblemente elevado y luego tendremos que lidiar con las consecuencias. Por ejemplo, ¿a cuánto ha ascendido el costo de los hackeos contra nuestra empresa matriz Yahoo? Después de que se anunciara su vulnerabilidad informática, Verizon redujo su oferta de compra en 350 millones de dólares. La vulnerabilidad informática también ha afectado a Equifax, y a una docena más de empresas online, quién sabe.

Y luego está el problema de la autenticidad de los sucesos: ¿Cuál es el costo para nuestra sociedad del troleo ruso y las noticias falsas en Facebook y Twitter? Por ejemplo: las noticias falsas enfurecen a un pueblo de Idaho. Un hombre disparó dentro de una pizzería en Washington, D.C. por una noticia viral falsa. El costo: millones y millones de dólares.

Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Facebook. REUTERS/Stephen Lam

Debes haber visto que Facebook acaba de anunciar que está contratando a 1.000 personas que tendrán la función de revisar todo su contenido. Esto supone un costo de 100 millones de dólares. Pero estos millones son solo copos de nieve en la punta del iceberg de los costos.

Obviamente, se trata de un problema más complejo, por lo que necesitamos repensar muchos factores relacionados con la seguridad en la web y las redes sociales. Por ejemplo, necesitamos reemplazar nuestro sistema de número de la Seguridad Social. Las empresas que gestionan las redes sociales como Facebook y Twitter deberían revelar quiénes pagan los anuncios que publican en sus plataformas. Asimismo, estas empresas deberían responsabilizarse por todo el contenido que se publica en sus plataformas.

El costo en esta área es enorme. Sin embargo, el costo de darles a los troles rusos y a los adolescentes macedonios la capacidad ilimitada de desestabilizar nuestra sociedad es aún mayor.

Acceso libre y casi ilimitado a las armas de fuego

Y finalmente, en Estados Unidos tenemos la libertad de comprar prácticamente cualquier tipo de arma de fuego, incluso si no están diseñadas para la caza o la autodefensa. ¿Esta libertad tiene costos asociados? Sí. Sus costos son enormes y aumentan cada mes. Por solo poner un ejemplo: el tiroteo en la escuela secundaria de Columbine costó unos 50 millones de dólares, y fue en 1999.

¿A cuánto ascendió el costo del tiroteo en la discoteca Pulse en Orlando el año pasado? Ted Miller, investigador del Pacific Institute for Research and Evaluation, calculó que el costo ascendió a 390 millones de dólares. Miller también afirmó que los daños por disparos en un día normal en Estados Unidos ascienden a 600 millones de dólares. Sus cálculos incluyen los costos médicos y de seguros, el costo de la policía y los socorristas, de los empleadores y el valor en dólares de las vidas perdidas.

Según agencias gubernamentales, una vida en Estados Unidos está valorada en más de 7 millones de dólares.

Eso implica que el tiroteo que se produjo en Las Vegas tendrá un costo de más de 500 millones de dólares. Impresionante, ¿verdad?

Un stand de exhibición de la empresa fabricante de armas de fuego Smith & Wesson, en la conferencia de la Asociación Internacional de Jefes de Policía en Chicago, en Illinois, el 26 de octubre de 2015. REUTERS/Jim Young.

Limitar el acceso a las armas reduciría los tiroteos, lo que, entre otras cosas, disminuiría los costos para nuestra sociedad. ¿Limitar el acceso del público a las armas de asalto le conferiría demasiado poder al gobierno? No tanto como para no hacer ese sacrificio inmediatamente.

Por eso digo que toda esa libertad no es gratis. Pero quizá no se trata tanto de definirlo como de reducir la cantidad de libertades que tenemos en los mercados financieros, la web o la compra de armas. Primero, hay que ser consciente de los costos y los sacrificios, para luego tomar decisiones inteligentes.

Video: el gran coste de la libertad en EEUU (en inglés)

Andy Serwer