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Este tuit evidencia cómo ha evolucionado el coste de la vida

Hace un par de días, la tuitera y humorista @LalaChus3 publicaba en su perfil en Twitter una foto de la moneda de 500 pesetas que acababa de encontrar olvidada en algún cajón de su casa. Un hallazgo que le hizo preguntar a sus miles de seguidores en qué se gastaban una cantidad de dinero que no hace tanto, en los noventa sin ir más lejos, era una auténtica fortuna.

¿Qué comprarías con 500 pesetas? (Foto: Captura de Twitter / @LalaChus3)

“Me acabo de encontrar esta moneda en un cajón y en otros tiempos sería multimillonaria. ¿En qué os gastabais esta fortuna? Yo en cromos de Pokémon”, publicaba en su tuit con una foto de la moneda de 500 pesetas. Antes de continuar con las respuestas de los tuiteros que revelan cómo se ha encarecido el coste de la vida en las últimas dos décadas, conviene aclarar para todos los nacidos después de la llegada del euro o poco antes de la irrupción de la moneda europea en la economía española cuál sería el valor traducido de esa moneda dorada con el escudo de España en uno de sus lados.

Cuando el cambio se hizo en España el 1 de enero de 2002, la equivalencia era de 166,4 pesetas por cada euro. Es decir que 500 pesetas de las de antes equivalen, redondeando, a 3 euros de los de ahora. ¿Para que dan tres euros ahora? Para poco, la verdad. Pero, sobre todo, dan para mucho menos de lo que daban 500 pesetas hace menos de dos décadas. Y los comentarios dejados a la pregunta de @LalaChus3 son un buen ejemplo. No exagera la autora del hallazgo de que hace no tanto esa moneda en la mano de un niño o adolescente era una auténtica “fortuna”.

Así, por ejemplo, hay que explica que “eso es lo que le echabas de gasolina al coche cuando se encendía la reserva y tenías para 3 o 4 días, también daba para un litro y un paquete de Fortuna, y a veces salías un sábado por la noche con eso y volvías con pasta a casa”. Puede ser que para todo esto haga falta retroceder en el tiempo más de dos décadas, pero no mucho más.

500 pesetas era lo que costaba un cubata en la discoteca del pueblo. Que fuese de garrafón o no es otro asunto al margen de la cuenta. Pero, ¿en que bar se puede tomar una bebida alcohólica ahora, que no sea cerveza o un chupito, por 3 euros?

Un nostálgico comenta que compraría “Jumpers de mantequilla y ketchup”, un snack que sigue vendiéndose, pero que ya no cuesta a 25 pesetas la bolsa. Con 500 había para el suministro de un cumpleaños multitudinario. “Ragazza, Bravo y Superpop”, responde otra tuitera. Eran las revistas de las adolescentes de entonces que ahora andarán entre los 30 y los 40 años.

Otra opción eran los recreativos, porque, como dice un internauta, “veinte monedas de cinco duros, daban para mucho…”. Aunque quizá el ejemplo que más claro deja esa evolución del coste de la vida (o del ocio) es quien cuenta que en el cine de su ciudad, de provincias, con 500 pesetas le daba para ver La amenaza fantasma (1999) y hasta comprarse palomitas.