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¿Quién inventó el wifi?: conocé la increíble historia de su creadora

¿Quién inventó el wifi, la comunicación inalámbrica que hoy tendemos a dar por sentado? Es probable que la mayoría de nosotros no tenga idea de cómo funcionan nuestros dispositivos Bluetooth, teléfonos celulares y redes wifi.

Es posible que te sorprenda saber que la tecnología detrás de ellos fue inventada durante la Segunda Guerra Mundial por una actriz talentosa y un pianista de vanguardia.

Para 1940, la apariencia deslumbrante y la sensualidad cautivadora de Hedy Lamarr, quien inventó el wifi, la habían convertido en una de las estrellas más buscadas en los Estados Unidos.

Lamarr, era una inventora brillante que anhelaba contribuir al esfuerzo bélico mientras los submarinos nazis dominaban el océano Atlántico.

La mujer más hermosa del mundo y quien inventó el wifi

Fue el magnate del cine Louis B. Mayer quien le dio a la actriz ese título y el nombre de Lamarr, después de que ella firmó con Metro-Goldwyn-Mayer en 1937.

La mujer nacida en Austria, quien inventó el wifi, fue bendecida con cabello azabache, una figura bien formada y ojos llamativos. que, según los informes, variaba en color desde avellana hasta verde azulado. El actor George Sanders la describió como "tan hermosa que todo el mundo dejaba de hablar cuando entraba en una habitación".

Lamarr, quien creó el wifi, fue descubierta por Max Reinhardt y asistió a clases de actuación en su escuela de teatro en Berlín. "Había escuchado a mi padre y mi madre hablar del maravilloso Max Reinhardt, así que corrí ese día a su teatro", dijo Lamarr, según informó la base de datos IMDb.

"Me paré en la parte de atrás y observé a sus alumnos ensayar. Entonces se me acercó un anciano. Dijo casi bruscamente: 'No me gusta que la gente mire mi trabajo. Si tienes que mirar, al menos únete al resto’. Estaba petrificada. Demasiado asustada para moverme. Pero lo hice. Me asignaron varias líneas. Más tarde le pregunté quién era. Él mismo era el célebre productor teatral Max Reinhardt", dijo la mujer, quien inventó el wifi.

Un desnudo histórico

Lamarr, quien creó el wifi, comenzó a aparecer en películas alemanas a la edad de 16 años. A los 18 años ganó fama y notoriedad internacional como la esposa adúltera de un hombre mayor en la película checoslovaca de 1933, Éxtasis.

La película fue considerada impactante y controvertida porque Lamarr apareció desnuda y en la primera escena de sexo en la historia del cine.

El film fue tachado de escándalo sexual y recibió toda clase de censuras y condenas, incluidas las del Vaticano. Los padres de Lamarr, quien creó el wifi, quedaron horrorizados con las imágenes.

El empresario de armas Fritz Mandl quedó prendado de la belleza de la joven actriz y solicitó al padre de Lamarr permiso para poder cortejarla, pidiéndole la mano un tiempo después.

Ignorando la voluntad de su hija, que deseaba seguir con su carrera artística, los padres accedieron a la boda creyendo que Fritz Mandl, mayor que Hedwig, podría reconducir a la joven por el buen camino.

Lamarr, quien inventó el wifi, trabajó en 35 películas a lo largo de su carrera actoral de 28 años y es mejor conocida hoy por su sensual actuación en el éxito de taquilla de Cecil B. DeMille de 1949, Sansón y Dalila, que ganó dos premios Oscar.

El invento de Lamarr está presente en los espacios públicos de miles de ciudades.
El invento de Lamarr está presente en los espacios públicos de miles de ciudades.

El invento de Lamarr está presente en los espacios públicos de miles de ciudades.

Los celos de un esposo

Fritz Mandl sufría celos enfermizos. Buscó todas las copias de Éxtasis y su esposa, solo podía desnudarse o bañarse si él estaba presente. También la obligó a acompañarle a todos los actos sociales y cenas de negocios a los que estaba invitado para no perderla de vista.

A pesar de una vida de lujos, Lamarr, quien inventó el wifi, no quería sentirse como un trofeo. Aburrida de la vida, retomó la carrera de ingeniería que había dejado de lado para dedicarse el cine.

Mandl mantenía estrechos lazos sociales y comerciales con el gobierno de Mussolini, al que vendía armas. Lamarr, quien creó el wifi, aprovechó las reuniones a las que su marido la obligaba a asistir para recopilar todo tipo de información acerca de la tecnología armamentística nazi.

Según escribiría más tarde la propia Lamarr, quien inventó el wifi, tanto Mussolini como Hitler asistieron a las lujosas fiestas que se celebraron en casa de su marido, quien, pese a ser de origen judío, fue nombrado por los distintos gobiernos fascistas "ario honorario".

Escape de una jaula matrimonial

Los celos de su marido hicieron que Lamarr, aburrida de la vida que llevaba, retomase la carrera de ingeniería que había abandonado.

El control al que se veía sometida la joven Lamarr, quien inventó el wifi, llegó a ser tan insoportable, que durante un viaje de negocios de su marido decidió huir y se escapó por la ventana de los servicios de un restaurante.

Según otra versión, que ella misma cuenta en su autobiografía, al parecer administró un somnífero a su asistenta y pudo salir de su casa disfrazada como ella. El caso es que Lamarr, quien creó el wifi, consiguió llegar a la estación de tren y viajar hasta París.

Lamarr fue perseguida por los guardaespaldas que le había puesto su marido hasta que llegó a Londres y pudo embarcar en el trasatlántico Normandía con destino a Estados Unidos.

Cambio de nombre

En el viaje Lamarr, quien creó el wifi, conoció al productor cinematográfico Louis B. Mayer, el cual antes de que llegasen a puerto ya le había ofrecido trabajo. Lo único que pidió fue que se cambiase el nombre para que nunca se la pudiera asociar con la película Éxtasis.

Así, Hedwig Eva Maria Kiesler se convirtió, en memoria de la actriz de cine mudo Bárbara La Marr, en Hedy Lamarr. En aguas del Atlántico firmó su contrato con la Metro-Goldwyn-Mayer. Ya en Hollywood, Lamarr trabajó para Cecil B. Demille en Sansón y Dalila.

A pesar de protagonizar una treintena de películas, Lamarr, quien creó el wifi, no tuvo demasiado ojo a la hora de elegirlas. La imagen de esta mujer la convirtió en una verdadera estrella emergente de los años treinta.

El ivento de Lamarr ya va por su sexta generación.
El ivento de Lamarr ya va por su sexta generación.

El ivento de Lamarr ya va por su sexta generación.

Un sistema secreto de guía de torpedos

Lamarr, de ascendencia judía, y quien inventó el wifi, vio cómo la guerra se intensificaba con creciente preocupación.

Los nazis parecían estar a punto de ganar con una flota avanzada de submarinos que podían esquivar fácilmente los torpedos británicos. Para 1940, habían comenzado a hundir transatlánticos de pasajeros, cargueros y embarcaciones militares.

Se decidió a encontrar una manera de detenerlos. "Se me ocurrió la idea de mi invento cuando traté de pensar en alguna forma de equilibrar la balanza para los británicos. Un torpedo controlado por radio que pensé que lo haría", dijo Lamarr, quien creó el wifi.

Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, Lamarr ofreció sus servicios al Gobierno de Estados Unidos ya que disponía de información privilegiada acerca del armamento del ejército alemán.

En el departamento de tecnología militar, Lamarr se dio cuenta de que las señales de radio que guiaban a los torpedos de la armada norteamericana eran muy fáciles de interceptar.

Fue entonces cuando elaboró junto con su amigo el compositor George Antheil un sistema de detección de torpedos teledirigidos. Inspirado en un principio musical, este funcionaba con 88 frecuencias, las equivalentes a las teclas del piano, y era capaz de hacer saltar señales de transmisión entre las frecuencias del espectro magnético.

El dato de las señales

"Ella entendió que el problema con las señales de radio era que podían interferir", dijo el historiador Richard Rhodes a la cadena NPR. "Pero si pudieras hacer que la señal salte de manera más o menos aleatoria de radiofrecuencia a radiofrecuencia, entonces la persona en el otro extremo que intenta bloquear la señal no sabrá dónde está", señaló.

Lamarr, quien inventó el wifi, estaba buscando una forma de sincronizar los cambios de frecuencia entre el torpedo y su sistema de control cuando conoció al compositor y pianista George Antheil en un cóctel.

Una de las composiciones de Antheil, Ballet Mécanique, incluía pianolas sincronizadas. Antheil sugirió usar pares de rollos de papel perforado como los que usaba para controlar los pianos.

Cuando se iniciaron al mismo tiempo en el barco y en el torpedo, las perforaciones sincronizadas cambiarían sus frecuencias de comunicación por radio en concierto. Antheil y Lamarr trabajaron en su idea con la ayuda de un ingeniero eléctrico del Instituto de Tecnología de California. Patentaron su invento en 1942 y luego lo presentaron a la Marina de los EE. UU.

La Marina rechaza el invento de Lamarr

En un mundo perfecto, la Marina habría adoptado la idea de una comunicación segura en una variedad de frecuencias de radio. Lamarr y Antheil habrían sido aclamados como héroes, tal vez incluso ganando un Premio Nobel, pero eso no fue así.

En cambio, la Armada se burló de la idea de controlar un torpedo como una pianola. Luego, el gobierno de EE. UU. confiscó la patente "como propiedad de un extranjero enemigo", a pesar de que Antheil era de Nueva Jersey. Lamarr, cuyo país de origen, Austria, había sido anexado por los nazis en 1938, no se convirtió en ciudadana hasta 1953.

Algunas personas especularon que le robó la idea a su primer marido, un fabricante de armas fascista, pero las armas alemanas nunca contaron con esa tecnología.

El gobierno de los EE. UU. mantuvo la patente clasificada y finalmente la compartió con diferentes contratistas después de que se hizo posible el salto de frecuencia electrónico, en lugar de mecánico.

Crisis de los misiles

Los militares no percibieron la utilidad del invento que les ofrecía Lamarr hasta que muchos años después, en 1962, se produjo la crisis de los misiles cubanos.

La tecnología de Lamarr, quien inventó el wifi, se utilizó para interceptar las comunicaciones y el control de los torpedos. Este método se emplea hoy para los sistemas de posicionamiento por satélite, como el GPS, y fue el precursor del wifi.

El wifi es casi omnipresente en las sociedades actuales.
El wifi es casi omnipresente en las sociedades actuales.

El wifi es casi omnipresente en las sociedades actuales.

Ocaso de una vida

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Lamarr, quien inventó el wifi, fundó su propia compañía cinematográfica con la que produjo y protagonizó algunas películas mediocres.

Durante los descansos de los rodajes aprovechaba para seguir explorando su faceta de inventora, que se mantuvo en secreto mientras fue una estrella de la Metro.

Su vida personal fue desafortunada. Lamarr se casó seis veces. Cayó en el consumo masivo de pastillas y desarrolló una obsesión enfermiza por la cirugía estética.

Lamarr, quien inventó el wifi, se volvió cleptómana y fue detenida en varias ocasiones. Se recluyó en su mansión de Miami para pasar los últimos años de su vida aislada de un mundo que había marginado su lado intelectual y no la había reconocido como inventora de las aplicaciones que se estaban usando; ni tan sólo la había nombrado.

Un invento nunca recompensado

La tecnología de Lamarr, quien creó el wifi, se usó para desarrollar la tecnología CDMA que se usa para las comunicaciones inalámbricas modernas en los Estados Unidos y otros países. El instituto Smithsonian informó el valor estimado de la invención en 30 mil millones de dólares. Lamarr y Antheil nunca fueron compensados.

En 1997, Lamarr y Antheil fueron finalmente reconocidos por su invención y recibieron el premio Pioneer de la Electronic Frontier Foundation. Ese mismo año, también recibieron el premio Bulbie Gnass Spirit of Achievement Award y, en 2014, tanto ella como Antheil fueron incluidos póstumamente en el Salón de la fama de la electrónica de consumo

El 19 de enero del año 2000, esta actriz, quien inventó el wifi, y con un cociente intelectual superior a la media, murió en Caselberry, Estados Unidos, a los 85 años como consecuencia de una complicación cardíaca.

Como última voluntad, esta mujer, quien inventó el wifi, pidió que sus cenizas se esparcieran en Viena, cerca de su casa natal, mientras que otra parte de sus restos fueron entregados al consistorio vienés para que fuera enterrada en un memorial que lleva su nombre.

En la actualidad, en Austria, el Día del Inventor se celebra el 9 de noviembre, el día de su nacimiento, en el honor de esta mujer, quien creó el wifi.