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Todo lo que hay que saber antes de compartir la leche materna

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Margie Smith siempre ha producido mucha más leche materna de la que necesitan sus hijos. Cuando nació su hijo hace tres años, Smith (quien solo se extrae leche y no amamanta) producía más de 50 onzas de leche materna al día, “lo suficiente para alimentar a unos gemelos como mínimo”, aseveró. Ahora que tiene una hija de 10 meses, produce menos, pero sigue siendo más de lo que su bebé toma.

Por eso, Smith, de 32 años, ha donado la leche materna que se ha extraído para sus dos bebés, y ha regalado unas 3500 onzas a familias que ha encontrado en internet. “Ha sido bonito hacer esto por mis hijos, pero también he podido ayudar a otros bebés”, afirmó. Sus hijos estuvieron un tiempo breve en la unidad de cuidados intensivos neonatales, donde recibieron un poco de leche materna de una donadora, por lo que se siente como si estuviera pagándola de alguna manera.

Leche materna en un congelador en la casa de Margie Smith, quien ha donado miles de onzas a otras madres ya que produce más de lo que sus hijos necesitan, en Elgin, Illinois, el 19 de mayo de 2022. (Mary Mathis/The New York Times)
Leche materna en un congelador en la casa de Margie Smith, quien ha donado miles de onzas a otras madres ya que produce más de lo que sus hijos necesitan, en Elgin, Illinois, el 19 de mayo de 2022. (Mary Mathis/The New York Times)

“Alguien tuvo la amabilidad de donar para que mis hijos pudieran tener leche materna, así que siempre he sentido la necesidad de devolver el favor y ayudar a otra madre que esté batallando”, afirmó Smith, quien trabaja como técnica de rayos X y vive en Elgin, Illinois

Escasez

A medida que la escasez de leche de fórmula para bebés en todo Estados Unidos sigue afectando a los nuevos padres que luchan por mantener alimentados a sus bebés, algunos han recurrido al intercambio informal de leche materna, una práctica que tiene miles de años. Human Milk for Human Babies (Leche humana para bebés humanos), una plataforma de intercambio de leche materna en Facebook, afirma que “las donadoras y receptoras potenciales se están uniendo en mayor número que antes de la escasez”, y señala que ha habido un aumento especial en las donaciones únicas de madres que antes no habían donado.

Aunque los padres recurren a la leche de donantes porque creen que es buena para sus bebés, y las madres lactantes quizá donen por un sentimiento de altruismo, los expertos aseguran que esta práctica puede conllevar graves riesgos. Tanto la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP, por su sigla en inglés) como la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por su sigla en inglés) desaconsejan que se comparta la leche de manera informal y señalan el riesgo de contaminación, así como la posibilidad de que padres con las mejores intenciones expongan involuntariamente a los bebés a medicamentos o drogas perjudiciales.

¿Qué es el intercambio informal de leche materna?

La AAP recomienda que los bebés sean alimentados solo con leche materna hasta los 6 meses de edad y que continúen con la lactancia materna junto con alimentos complementarios hasta que tengan al menos un año, pero la realidad es que solo una cuarta parte de los bebés en Estados Unidos son amamantados hasta los 6 meses de edad, y solo el 35 por ciento siguen con la lactancia materna hasta que cumplen un año.

Las madres pueden no amamantar o dejar de hacerlo antes de lo recomendado por varios motivos que van desde problemas físicos hasta políticas de permiso parental insuficientes. Otras simplemente no lactan, como en el caso de los padres adoptivos o de acogida. Todo ello significa que la mayoría de los padres de Estados Unidos recurren a la leche de fórmula en algún momento cuando sus hijos son pequeños.

No obstante, los padres también pueden buscar leche materna de una donadora, por vías formales o informales. El intercambio formal de leche se lleva a cabo a través de los bancos de leche, los cuales hacen una selección exhaustiva de las donantes y hacen pruebas de todo, desde el VIH y la hepatitis B hasta de presencia de medicamentos. Los bancos de leche también pasteurizan todas las donaciones. Todo ello está supervisado por la Human Milk Banking Association of North America, que establece las normas para el intercambio formal de leche de donantes en Estados Unidos y Canadá; sin embargo, la mayor parte de esa leche se distribuye a través de los hospitales para los bebés prematuros, con el fin de ayudar a reducir el riesgo de complicaciones graves de salud como la enterocolitis necrotizante, un trastorno intestinal peligroso.

Un extractor de leche en la casa de Margie Smith, quien ha donado miles de onzas a otras madres ya que produce más de lo que sus hijos necesitan, en Elgin, Illinois, el 19 de mayo de 2022. (Mary Mathis/The New York Times)
Un extractor de leche en la casa de Margie Smith, quien ha donado miles de onzas a otras madres ya que produce más de lo que sus hijos necesitan, en Elgin, Illinois, el 19 de mayo de 2022. (Mary Mathis/The New York Times)

“Los bancos de leche de este país son muy buenos, pero suelen darles prioridad a los bebés de alto riesgo”, comentó Casey Rosen-Carole, pediatra y directora del programa de lactancia y medicina de la lactancia en el Centro Médico de la Universidad de Rochester, en Nueva York.

“En el mundo ambulatorio, es muy difícil conseguir leche de una donadora, y suele ser muy costosa, incluso entre 4 y 5 dólares la onza”, dijo.

A falta de bancos de leche de fácil acceso y bajo costo procedentes de donadores, muchos padres acaban recurriendo a la vía informal e intercambian leche materna con conocidos o con personas que encuentran en internet.

Para los padres de bebés sanos y nacidos a término que quieren darle a su hijo leche materna pero no pueden hacerlo, “no hay muchas opciones más que el intercambio informal de leche”, señaló Lisa Hammer, pediatra certificada y asesora de lactancia del Grupo Médico Trinity Health IHA de Míchigan.

¿Cuáles son los riesgos y los beneficios de compartir la leche de manera informal?

Los beneficios para la salud de la lactancia materna están bien establecidos: la leche materna está diseñada para satisfacer las necesidades nutricionales básicas de los bebés y ofrece protección contra las infecciones, sobre todo en las primeras etapas. Por ejemplo, las investigaciones recientes han descubierto que las madres que han estado infectadas por el coronavirus o que han recibido una vacuna ARNm contra el COVID-19 producen leche materna con anticuerpos contra el SARS-CoV-2, que se transmiten a sus bebés.

“El mayor beneficio que en realidad no podemos reproducir con la leche de fórmula ha sido la inmunidad y los anticuerpos que se pueden obtener a través de la leche materna”, dijo Hammer. “Muchos padres, en especial ahora en medio de una pandemia, han sido mucho más conscientes de esos beneficios inmunológicos y eso es lo que buscan en la leche materna”.

Es lógico que los bebés sanos y a término que se alimentaron con leche materna de donante obtengan los mismos beneficios, pero los expertos no pueden afirmarlo con certeza (ni ofrecerles a los padres un análisis de riesgos y beneficios basado en datos) porque toda la práctica del intercambio de leche está muy poco estudiada.

“No sabemos nada acerca de los resultados en los bebés”, afirmó Sheela Geraghty, pediatra certificada y asesora de lactancia, y codirectora del Centro de Medicina de la Lactancia Materna de Cincinnati Children’s.

(VIDEO) El desabastecimiento de leche infantil en EEUU

Geraghty trabajó en un estudio de 2013 ampliamente citado que reveló que la leche materna comprada en línea con frecuencia estaba contaminada con niveles elevados de bacterias, incluida la salmonela. Parte de esa leche estaba rebajada con leche de vaca; en otras ocasiones la leche llegaba tibia o goteando. Geraghty aseveró que el estudio la convirtió a ella y a sus coautores en “parias” entre algunos expertos en lactancia materna que creían que el estudio exageraba los posibles riesgos, porque los investigadores compraron leche que se vendía con fines de lucro, y no examinaron a los vendedores; y como la leche se enviaba por mensajería, aumentaba el riesgo de crecimiento bacteriano.

Desde entonces, no ha habido ningún estudio que haya analizado cómo compartir leche de forma ocasional puede afectar la salud de bebés sanos.

Por esa razón, Geraghty dijo que no le parece que sea una alternativa segura para los padres que lo necesitan, aunque “queremos que sea seguro” y “sabemos que las madres lo están haciendo”. Afirmó que nunca ha sido su intención hacer que los padres se sientan culpables por cómo alimentan a sus bebés, pero cree que es importante que las madres y los padres conozcan los riesgos.

¿Qué pueden hacer los padres para reducir los riesgos?

En una guía reciente de la AAP sobre cómo afrontar la crisis de la leche de fórmula, el grupo señala que los padres no pueden saber con certeza si la leche materna que obtienen de un amigo o de un grupo en línea es segura, y les insta a ponerse en contacto con un banco de leche acreditado; sin embargo, de nuevo, conseguir leche materna de esta manera no es fácil.

Una declaración de postura de 2017 de la Academia de Medicina de la Lactancia Materna ofrece un conjunto de mejores prácticas en torno al intercambio informal de leche materna para bebés sanos y a término, orientación que está dirigida a los médicos que pueden asesorar a los padres en estas decisiones.

Las directrices dicen que es fundamental que los padres tengan un proceso de selección abierto con cualquier persona de la que estén considerando obtener leche materna. Deben hablar de si la donadora toma algún medicamento o hierba, si se ha sometido a pruebas de detección de enfermedades como el VIH y la hepatitis B (que pueden transmitirse a través de la leche materna), y si realiza actividades como el consumo de alcohol o marihuana. Las conversaciones sinceras son importantes, porque los individuos no están preparados para hacer el tipo de pruebas a profundidad que puede hacer un banco de leche.

“No tenemos una buena investigación al respecto, pero es probable que el riesgo aumente progresivamente cuanto más te alejas de la gente que conoces”, concluyó Rosen-Carole.

© 2022 The New York Times Company

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