El pollo subió en torno del 40% y le mete presión a la inflación

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En las últimas semanas, el pollo aumentó por la ola de calor que azotó al país
En las últimas semanas, el pollo aumentó por la ola de calor que azotó al país - Créditos: @Shutterstock

Por la intensa ola de calor que se vivió hace unas semanas a lo largo y ancho del país, el precio del pollo aumentó en el último mes en torno de un 40%. El kilo del pollo desde las industrias a las carnicerías pasó de valer $355 a $500 más IVA y al consumidor ahora se vende entre los $700 y $2000, según el corte que se lleve el público.

“Veíamos un potencial muy grande”: se pusieron a fabricar un producto en auge y

“El calor intenso afectó demasiado a la producción, esto hizo que las gallinas, sufriendo el calor, pongan menos huevos. A su vez, esos huevos están menos fertilizados. De los huevos incubados, que nacen el 82%, con el calor lo hizo un 75%. Ahí ya hay una reducción de oferta importante”, dijo a LA NACION Joaquín de Grazia, vicepresidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA).

El calor afectó el crecimiento de esos pollitos más de lo previsto, excepto en las granjas de última generación donde se regula de una manera más adecuada las altas temperaturas. No obstante, en el país hay pocos galpones de este tipo.

El otro factor que se sumó es la cuestión del alimento y el peso del animal. “Un pollo que debiera pesar 2,9 kilos a los 45 días pesa 2,4 kilos. O sea, es una disminución de la oferta muy marcada”, explicó. Las altas temperaturas no dieron tregua, incluso, durante la noche, que es cuando el pollo habitualmente se recupera.

Hace seis semanas, el precio por kilo de pollo salía de las industrias a $355 más IVA. Ahora, ese producto desde las plantas mayoristas está en $500 más IVA. Según datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), en febrero el precio promedio del pollo al público fue de $444,2, mientras que el cerdo se ubicó en $1105,04 y la carne vacuna en $1599,3.

El cajón de pollo fresco de 18 kilos valía 6400, mientras que el congelado salía en 6300 pesos
El cajón de pollo fresco de 18 kilos valía 6400, mientras que el congelado salía en 6300 pesos - Créditos: @Fabián Marelli

Sergio Pedace, carnicero y vicepresidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (Camya), sostuvo que en diciembre pasado el cajón de pollo fresco de 18 kilos valía 6400 y el congelado 6300 pesos. “Ahora un cajón vale $12.000 y el carnicero en menos de $800 no va a vender el kilo de pollo. Nosotros lo vamos a poner en $760 a partir de esta tarde”, describió.

La suprema de pollo comenzó a venderse al consumidor entre $1800 y $2000, en tanto la pata y muslo en $700 a $800. “Estábamos tratando de no subir los precios, pero el pollo estaba saliendo a $700 al público en las carnicerías; por el precio del cajón [que se disparó] ahora va a ir a los $800”, afirmó.

“La gente viene con la misma plata a comprar lo que puede. Por ejemplo, vienen con $1000 y te dicen dame pollo por $1000 o carne por $1000, obviamente, con esto baja la venta, porque le das menos kilos por la misma plata”, relató. Contó que desde marzo pasado hasta enero de este año tuvieron más venta de carne bovina, porque el precio estuvo planchado. “Pero ahora al subir el precio de la carne vacuna y el del pollo, la gente elige comprar la carne”, advirtió.

La estabilización en el precio se podría reflejar a partir de la segunda quincena de abril, según explicó De Grazia. Esto podría suceder por una mayor oferta productiva. No obstante, hay otros factores que afectan el costo de producción de las granjas avícolas, como es el precio del maíz y de la soja. El empresario, además, aclaró que por la gripe aviar solo han sido afectados 600.000 pollos parrilleros sobre un total de 65 millones que se faenan por mes en el país.

“No se le puede asignar a la gripe aviar la baja de la oferta, pero sí el aumento de costos. Por ejemplo, en los dos productos que importa China, que son las garras que no se consumen en la Argentina, porque, entre otras cosas, no está permitido venderlas como comestible, y segundo, alas que son un producto que acá no tiene aceptación, pero, por separado, China lo llevaba y a buen precio. Esa combinación de esos dos productos afectó entre un 5% y un 8% el costo del pollo al no poder exportarlos. Todo ese combo hace que haya una menor oferta, por lo tanto, naturalmente hay un mayor precio, pero también un mayor costo”, detalló.

Los animales redujeron el peso de terminación
Los animales redujeron el peso de terminación

El factor climático, ahora, podría hacer retroceder el precio. “Hoy, con las nuevas temperaturas se está notando el primer efecto. El pollo no está más en 2,4 kilos, puede llegar a faenarse ahora en 2,6 kilos, naturalmente hay excepciones, pero ya el calor se está yendo y está afectando positivamente al crecimiento del pollo. Puede haber una pequeña suba adicional, pero lo cierto es que va a comenzar a bajar porque va a haber más oferta”, amplió el vicepresidente de CEPA.

Por el efecto de la sequía, la Argentina cuenta con menos oferta de maíz y soja, aunque, explicó De Grazia, está la alternativa de importar desde Brasil o Paraguay, aunque aún es prematuro hablar de los efectos de la falta de materia prima para la cadena. “Sabemos que nos va a costar mucho llegar hasta la segunda cosecha de maíz, porque las primeras están prácticamente perdidas, pero eso recién se va a ver en mayo o junio”, amplió.