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¿Por qué dar propina es un tema tan polémico en Estados Unidos?

Decir que la propina es un tema delicado en Estados Unidos sería quedarse cortos. Para algunos, es confuso. Para otros, es una molestia. Y para los camareros, es su vida.

Me recordaron todo esto a inicios de la semana cuando un vídeo que produje para mi antiguo empleador en el que exploraba si era apropiado dar una propina sobre el total de la cuenta antes o después de aplicar los impuestos, fue republicado recientemente bajo el titular “Este sencillo truco con la propina te permitirá ahorrar 400 dólares al año”. Inmediatamente se volvió viral en Twitter, fue retuiteado por políticos, comediantes, el senador de Nueva Jersey y el candidato presidencial Cory Booker.

El vídeo se volvió viral, en parte, porque calcular la propina más baja que puedes dejar sin que te consideren tacaño, es lo más tacaño que alguien puede hacer. Se suponía que todo era una broma. Esa es la razón por la cual el vídeo termina con mi tarjeta imaginaria rechazada. Sin embargo, para los camareros que han experimentado que un comensal no les deje propina, quizá no sea tan gracioso y les resulte exasperante.

Es cierto que enmarcar una discusión sobre las propinas enfocándola en cómo ahorrar dinero carece de tacto. Por supuesto, existen otras formas de ahorrar dinero, incluyendo, como muchos han señalado, comer menos. Sin embargo, en la red indican que esa solución quizá tampoco sea tan buena para los camareros.

Las reacciones al vídeo que analiza la diferencia entre las propinas antes o después de aplicar los impuestos alcanzaron un punto de inflexión cuando un colaborador del HuffPost con muchos seguidores lo retuiteó, comentando que dejar menos del 20% significa faltarle el respeto a las personas que trabajan duro. A partir de ahí, el título original que mencionaba un “truco para las propinas” y “ahorrar dinero” finalmente fue malinterpretado en muchos retuits como consejos para dar propinas por debajo del 15% o incluso para no dar propina, a pesar de que yo nunca haría algo así ni abogué por eso.

Es importante destacar que el vídeo no llega a ninguna conclusión sobre si se debe calcular la propina antes o después de aplicar los impuestos, pero incluye ambas perspectivas para que sea el espectador quien decida. El vídeo también condujo a amenazas de muerte directas antes de que Booker insistiera en tuitear: “No hagas eso”. Si el “eso” al que se refería era a dejar unos céntimos, a una propina del 15 o 20% o a calcular la propina antes o después del impuesto no quedó claro. Más tarde, un portavoz de la campaña de Booker le dijo a Yahoo Finanzas que su tuit hablaba por sí solo, pero no dio detalles sobre los planes de Nueva Jersey para 2024 para aumentar el salario mínimo de los empleados que reciben propinas y trabajan a 5,13 dólares por hora.

Algunos de los trabajadores que reciben propinas ganan menos del salario mínimo

Independientemente del tema al que se refería Booker en su tuit, algo está claro: muchos camareros confían en las propinas para ganarse la vida.

Como señalé en el vídeo original, en muchos casos los camareros obtienen la mayor parte de sus ingresos de las propinas, un detalle esencial que no podemos pasar por alto cuando se habla de propinas. La ley federal de Normas Laborales Justas ha permitido que los restaurantes de ciertos estados paguen a los empleados que reciben propinas menos del salario mínimo por años. En el estado natal de Booker, Nueva Jersey, por ejemplo, un restaurante puede pagarle a un camarero tan solo 2,13 dólares por hora.

Los estados han establecido diferentes exigencias respecto al salario mínimo por hora que pueden pagar los restaurantes a los camareros que reciben propinas. California y otros estados demandan que los restaurantes paguen a los trabajadores 12 dólares por hora, independientemente de las propinas que reciban, mientras que 17 estados, incluido Nueva Jersey, permiten que los restaurantes paguen a los camareros tan solo 2,13 dólares por hora.

Los sindicatos de trabajadores de restaurantes y sus defensores, como los Centros de Oportunidades de Restaurantes Unidos (ROC United), señalan con razón que un simple aumento no serviría de mucho.

“Para vivir en Nueva Jersey no basta con ganar 5 dólares por hora”, le dijo el presidente de ROC United, Saru Jayaraman, a Yahoo Finanzas. En su lugar, el grupo está presionando para que los estados sigan los pasos de California y Washington y exijan al menos un salario mínimo de 12 dólares por hora antes de que los camareros reciban cualquier propina adicional. “Hemos estado luchando por un salario mínimo completo”, puntualizó.

Sin embargo, algunos restauradores han decidido asegurarse de que sus camareros no tienen que depender de las propinas para ganar un salario digno. El fundador de Shake Shake, Danny Meyer, por ejemplo, generó una serie de titulares en 2015 cuando anunció que estaba prohibiendo las propinas en sus restaurantes. Como le contó recientemente al editor en jefe de Yahoo Finanzas, Andy Serwer, en una entrevista que se publicará pronto, la decisión estuvo motivada, al menos en parte, por una distribución desigual de las propinas entre los camareros y el resto del personal del restaurante.

“Desafortunadamente, muchos de nuestros colegas, nuestros cocineros, los encargados de las reservas y los lavaplatos, por solo nombrar algunos, no pueden compartir la generosidad de nuestros clientes, a pesar de que sus contribuciones también son importantes para mejorar su experiencia en nuestros restaurantes”, escribió Meyer en su anuncio.

Pagar un salario digno

Pero ese no es el único problema que genera obligar a los camareros a depender de las propinas. Según Jayaraman, las encuestas de ROC United revelan una diferencia preocupante en la forma en que se trata a las camareras en el lugar de trabajo entre los estados que requieren que los restaurantes paguen un salario digno y aquellos que no lo hacen.

“Nuestra investigación reveló que cuando un 70% de la fuerza laboral femenina recibe básicamente un salario de 2 dólares por hora, los empleadores las obligan a tolerar cualquier forma de hostigamiento con tal de obtener esas propinas”, apuntó. “Cuando no tienes ninguna otra fuente de ganancias, excepto las propinas, vas a soportar ciertos comportamientos que no deberías tolerar”.

Aun así, como consecuencia del intento de Meyer de prohibir las propinas a cambio de proporcionar un salario estándar por hora, algunos de sus camareros renunciaron. Según se informó, Meyer dijo en una conferencia el año pasado que entre el 30 y 40% del personal que trabajaba de cara al público en sus restaurantes se fue tras el cambio.

Sin embargo, Jayaraman indica que esos puntos no necesariamente están conectados ni pueden llevarnos a concluir que impedir que los camareros ganen propinas para pagarles un salario digno sea negativo. La investigación realizada por el profesor de Cornell y experto en propinas Michael Lynn muestra que los porcentajes de propinas están determinados en gran medida por una serie de factores sobre los que los camareros tienen muy poco o nulo control, como la apariencia física o el estado socioeconómico de los clientes que reciben los servicios. El porcentaje de la propina también guarda una ligera relación con la cantidad de clientes que dicen haber disfrutado durante su comida.

“Hemos visto que algunos trabajadores apreciaron nuestra decisión, otros se han resistido. En algunos casos puede deberse al miedo al cambio, otros temen perder los salarios”, apuntó. “Sin embargo, en sentido general todos esos cambios son positivos para los trabajadores”.

No obstante, más allá de los otros restauradores que siguen su ejemplo, es difícil vislumbrar qué podría cambiar el status quo además del hecho de que otros estados apliquen leyes de salario mínimo para los camareros.

“No seas tacaño con tu camarero”

No soy un funcionario electo. No puedo influir sobre las leyes de salario mínimo de la misma manera que Booker y otros políticos. Ni siquiera puedo garantizar que el vídeo no se vuelva a publicar un día cualquiera. Como señala la periodista de negocios Maya Kosoff, en el panorama de los medios digitales actuales es habitual que los medios de comunicación vuelvan a compartir historias sobre temas que no pasan de moda en un intento por atraer clics y generar controversia.

Solo puedo informar, y espero que esta conversación empiece y termine con el hecho de que en muchos estados las propinas son necesarias para ganarse la vida.

Dicho esto, me gustaría aclarar que la moraleja no es si puedes ofrecer menos propina desde un punto de vista técnico, sino que la etiqueta dicta que al menos deberías dejar entre el 15 y 20%. Ya sea justo o no, lo cierto es que tu camarero y en muchos casos todo el personal de servicio, dependen de esa propina.

Así que da una buena propina, y por favor, no seas tacaño con tu camarero.

Zack Guzman