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Quería salir de sus propiedades de tiempo compartido, pero nunca imaginó que sería una pesadilla

Robert Allison nunca imaginó lo que le esperaba cuando intentó buscarles una solución a los problemas que tenía con sus propiedades de tiempo compartido, conocidas en inglés como timeshares. Por su antiguo trabajo en la auditoría corporativa de General Motors, atajando fraudes en concesionarios de automóviles, creía que lo había visto todo pues, como dice, “la confrontación era parte de mi negocio diario”.

Pero esta vez, y a sus 74 años, no se esperaba lo que le vendría encima.

Son muchos los propietarios que se encuentran con serias dificultades cuando quieren salir de una propiedad de tiempo compartido. Foto: Getty Images.

Según un reporte de Detroit Free Press, Allison y su esposa Suzann viajaron hace un año a Branson, Missouri, y se presentaron en Vacation Consulting Services para esclarecer por qué la pareja no acababa de deshacerse de dos de tres propiedades de este tipo que poseían en diferentes estados, sobre todo luego de haber pagado miles de dólares por el trámite un año antes.

Ahora se sabe que la suya es una de las cientos de historias de quejas presentadas contra compañías de terceras partes de Missouri que realizan seminarios, usan tácticas de venta de alta presión y cobran tarifas iniciales exorbitantes con el objetivo declarado de ayudar a los consumidores a deshacerse de sus propiedades de tiempo compartido.

A partir de cientos de quejas recibidas en los últimos dos años, el Better Business Bureau (BBB) determinó que se han pagado más de 2,2 millones de dólares para completar gestiones de ayuda sobre propiedades de tiempo compartido.

Según un estudio realizado por el BBB de Eastern & Southwest Missouri y Southern Illinois, propietarios de todo el país han presentado desde enero de 2016 más de 700 quejas contra las compañías de socorro de propiedades de tiempo compartido de Missouri.

Lo peor es que esta es apenas la punta del iceberg ya que muchos consumidores simplemente asumen sus pérdidas y nunca presentan quejas.

Pero los Allison querían dar batalla. Aunque Vacation Consulting Services liquidó una de sus propiedades en un campo de golf en Arkansas, en marzo de 2018, a Robert Allison le inquietaba que todavía estaban estancadas otras dos.

Meses después, el propietario vio cómo se vendía una segunda propiedad que tenía en Florida, si bien todavía espera por una solución para una tercera en Atlantic City, Nueva Jersey, así como los respectivos reembolsos por sus costos de mantenimiento en curso. Han pasado dos años desde que firmó un contrato con una tercera compañía para salir de su propiedad de tiempo compartido.

Sin embargo, Brian Scroggs, el propietario de Vacation Consulting Services y The Transfer Group, no está de acuerdo con el enfoque que se le ha dado a la historia de Allison. Además de asegurar que a finales de 2018 reembolsó a Allison con unos 4,000 dólares, Scroggs estima que la venta de la tercera propiedad no se dio porque el propietario no les entregó el papeleo adecuado a tiempo.

Detrás de todo esto está lo que no se dice cuando se realiza la venta de una propiedad de tiempo compartido, sobre todo en cuanto a las cuotas de mantenimiento, los impuestos y otras evaluaciones que cada año deben enfrentar los propietarios. En paralelo, surgen problemas con las empresas mediadoras, las cuales suelen prometerles a los propietarios más desesperados la modificación o la cancelación de su propiedad, para lo cual le exigen una suma de dinero.

“Los estafadores se aprovechan porque saben que la gente está desesperada por deshacerse de ese tipo de propiedades”, afirmó Amy Nofziger, experta en fraudes de AARP.

En los últimos años, la AARP advirtió que algunos estafadores, al enterarse de que alguien quiere vender su propiedad, llaman diciendo que tienen un comprador, pero que de alguna manera necesitan dinero por adelantado. “El acuerdo nunca se cierra y el estafador simplemente se embolsa ese dinero que podría llegar a los miles de dólares”, dice la alerta de AARP.

Por ello no sorprende que este tipo de propietarios estén siendo bombardeados por llamadas telefónicas, correos electrónicos, comerciales de televisión y correos directos que anuncian algún tipo de plan de salida. Todos estos mecanismos advierten que, si el propietario intenta hacerlo por su propia cuenta, una venta nunca será cosa fácil.

Los estados con más quejas de este tipo son California, Missouri, Illinois, Florida y Carolina del Norte.

En abril, la Coalición de Propietarios de Resorts de la Asociación Americana de Desarrollo de Resorts, en representación de más de 1,5 millones de dueños de propiedades de tiempo compartido, advirtió una vez más a los consumidores sobre compañías de terceras partes.

De acuerdo con esta coalición, una mejor opción sería comunicarse con su desarrollador de propiedades de tiempo compartido o con su compañía de administración de complejos turísticos como su primera fuente de información sobre las opciones de salida del contrato.