Mercados cerrados

¿Qué es mejor, asiento de pasillo o de ventana?

Desde famosos como Anthony Bourdain a pasajeros comunes que vuelan por razones laborales o personales, para muchos, la elección de dónde se van a pasar las horas a bordo de un avión es de suma importancia en la experiencia de viaje.

Algunas personas sienten claustrofobia en un asiento de ventana mientras que a otras puede que no les guste tener que apretarse cuando otros pasajeros circulan por el pasillo (aunque hay una solución rápida a eso). Algunos no tienen problema a la hora de dormirse rápido en el vuelo y a otros en realidad les cuesta mucho relajarse. Todo está en el aire sobre esta cuestión.

Jami Counter, vicepresidente de vuelos y de desarrollo comercial de Trip Advisor, dice que “a la gente es algo que le apasiona increíblemente y todo se reduce a preferencias personales… los frikis de la aviación de todo el mundo suelen querer asientos de ventana”, dice.

Foto de Digital Trends

Counter es uno de estos autoproclamados frikis de la aviación y, hablando en términos generales (a menos que se trate de un viaje largo), se decanta por el asiento de ventana. “Por la noche, elegiré pasillo para no molestar a la gente si tengo que levantarme; así no paso por encima de la gente”.

Sin embargo, en base a la experiencia de Counter, el pasajero promedio tiene un asiento de preferencia. También señala que las aerolíneas han cambiado en los últimos diez años y que en lo referido a la experiencia a bordo a menudo los pasajeros tienen la posibilidad de personalizar.

“En aerolíneas que ofrecen servicio completo, puedes pagar para tener espacio extra y poder estirar las piernas. Por ejemplo, Delta vende los asientos a un precio más alto o lo ofrece como complemento en el paquete contratado. Hoy en día las aerolíneas realmente adaptan sus enfoques según lo que pague el cliente. Puedes comprar cualquier cosa en la que estés interesado”, dice Counter.

Más allá de las preferencias personales, existen múltiples estudios destinados a ofrecer razones y pruebas científicas para sostener que un asiento es mejor que otro.

Qué dice la ciencia

Un estudio publicado en Clinical Infectious Diseases descubrió, después de un aterrizaje de emergencia que fue hecho debido a que algunos pasajeros tenían vómitos y diarrea, que aquellos sentados en asientos de pasillo, eran más propensos a contraer norovirus que aquellos sentados en asientos de ventana.

Otro estudio sugería que el asiento de ventana sería más problemático en tanto contribuiría al desarrollo de trombosis venosa profunda (TVP) y trombosis venosa (TV), algo que puede ocurrir en vuelos de larga distancia en los que el pasajero se mueve poco. El hecho de sentarse en un asiento de ventana era enumerado como uno de los factores que “pueden incrementar el riesgo individual de desarrollar TVP o TV”, señala el estudio.

Qué dicen los pasajeros frecuentes

Un gran defensor de los asientos de ventana es el famoso chef, gurú de los viajes y amante de la buena comida, Anthony Bourdain. En una entrevista con Forbes en 2017, Bourdain dice que es un “dormilón” y que en los vuelos siempre quiere dormir plácidamente. “Me he pasado 200 días al año subido a bordo de aviones. En cuanto huelo el combustible del avión, caigo. Para el despegue, ya estoy dormido. “En el aterrizaje estoy dormido”, dijo a la publicación, al tiempo que decía que lo suyo es la ventana.

“Puedo encajar mi cabeza entre el asiento y la ventana durante el despegue y quedarme dormido sin problema. Y cuando me despierto en el aire, vuelvo a dormirme tan estirado como me permita la compañía aérea. Nadie pasa por encima de mí. Y no como”.

La música de Toronto, Chloe Charles, prefiere sentarse en un asiento de ventana, sobre todo cuando vuela a lo largo y ancho de Europa en sus giras. En los últimos seis meses, Charles ha estado en 12 aviones y dice: “prefiero un asiento de ventana porque al menos puedo mirar hacia afuera y tener algo sobre lo que apoyarme”, y eso a pesar de que los asientos tienden a ser “súper fríos”.

“Lo peor es quedar atrapado al lado de una persona charlatana que no te deje ver una película ni dormir”, agrega, lo cual puede ocurrir si te sientas en cualquiera de los asientos.

Charles voló con Wow Air por primera vez y ellos reservaron su asiento dos veces, pero en este caso le dieron uno mejor en cierto sentido.

“Terminé sentada en un asiento de emergencia, que cuenta con el doble de espacio para las piernas. Fue bastante bueno; te recomiendo que consigas uno de esos”.

¿Qué ventana?

En realidad, pedir algo es una historia y conseguirlo es otra, y los pasajeros que han pagado por asientos de ventana no siempre consiguen una ventana, sobre todo ahora que los aviones intentan sacar el máximo partido a los espacios.

Simplemente busca el hashtag #wheresmywindow y encontrarás historias, fotografías y quejas de personas que pagaron por un asiento de ventana y que luego se encontraron con una pared blanca en su lugar.


Vista absolutamente impresionante hoy en el vuelo Teherán-Londres de @British_Airways en un @Boeing 777. Reservé un asiento de “ventana” sin ventana.


¿Alguien ha oído hablar de un asiento de ventana sin ventana? Muchas gracias @AmericanAir

“Si un asiento de ventana no tiene ventana o si esta está desalineada, ese es el tipo de situación en el que la gente tiende a ponerse más sensible”, dice Counter.

La página web Seat Guru de Trip Advisor ayuda a la hora de explorar estas cuestiones logísticas. Ofrece información y mapas a los pasajeros sobre lo que van a comprar. Si un avión no tiene una ventana, normalmente tiene que ver con cuestiones estructurales o de diseño.

La ausencia de ventana puede causar tristeza, pero tratar de encontrar el punto ideal en las ranuras de la ventana también puede ser un dolor de cabeza.

Si tienes una superficie plana (como una pared) es más fácil inclinarse y dormir, así que, después de todo, tal vez no sea tan malo que no haya ventana.

Trabajar la logística

Shinobu Aoki es una azafata de vuelo con más de 15 años de experiencia y sabe cómo algunos pasajeros en particular pueden reaccionar en relación a sus pedidos y a “problemas de espacio personal”. Además de los pedidos, igualmente hay regulaciones específicas que tienen que cumplirse a bordo.

“Un asiento para coche de bebé no puede ocupar el pasillo de un avión pequeño y tiene que ser sujetado a la ventana para no impedir la evacuación de los otros”, dice Aoki.

Aoki explica que también depende de la carga del avión. “Si se trata de un vuelo completo, entonces la gente no cederán sus asientos para acomodar a una pareja o una familia a menos que sea por un mismo asiento de pasillo o ventana”, dice. “Si la carga es más ligera y las filas están vacías, he visto gente cambiando sus asientos a uno de ventana tras el despegue y permanecer ahí por el resto de la duración del vuelo”.

La estructura y la configuración también importan.

“Para aviones más grandes con tres asientos en cada fila, creo que los pasillos son más populares que las ventanas si se trata de pasajeros que viajan solos. Las parejas tienden a estar en asientos de ventana y del medio. La gente alta insiste en quedarse en el pasillo o la mampara.

“Para aviones más pequeños (filas de dos), he visto gente que se sienta “por accidente” más en el pasillo que en la ventana”.

En términos generales, y hablando desde la experiencia, Aoki señala que hay más mujeres que prefieren asientos de ventana mientras que los hombres preferirían los de pasillo. Acorde con su afirmación, Aoki también elige asiento de ventana cuando viaja.

“Prefiero la ventana porque puedo mirar afuera, apoyarme en la pared para estar cómoda y que la gente que pasa por el pasillo no me moleste”.

Sobre qué tiene una opinión formada la gente

Si bien la selección de los asientos puede desencadenar discusiones y argumentos cargados de pasión, Counter dice que suelen verse más argumentos y disputas en torno a la cuestión del “asiento reclinable” que no en torno a las preferencias de la ubicación de los asientos.

“La gente se enfada mucho cuando siente invadido su espacio”, dice. Saber cuándo está bien reclinarse o no ciertamente varía según la persona, pero este tema tiene que ver más con el azar.

Kathryn Kyte