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River: los sorprendentes números en la Copa Argentina, el torneo que le puede dar una rápida revancha con Boca, un título y la llave a la Libertadores 2023

Enzo Pérez ante Martín Payero, en el último clásico disputado en la Bombonera; River podría tener revancha rápido ante Boca si ambos pasan de etapa en la Copa Argentina
Enzo Pérez ante Martín Payero, en el último clásico disputado en la Bombonera; River podría tener revancha rápido ante Boca si ambos pasan de etapa en la Copa Argentina - Créditos: @Anibal Greco

River ya no inspira ni seguridad ni confianza. Ha dejado de ser ese equipo categórico, convincente, demoledor. Hoy atraviesa un presente tumultuoso con nubarrones inesperados tras un cierre a puro festejo en 2021 y un inicio prometedor de 2022 que no pudo trasladarse al camino del año. El equipo de Marcelo Gallardo se volvió inestable, inseguro. Ya ni siquiera puede imprimirle a los partidos esa intensidad física para imponerse por demolición: dejó de ir golpe a golpe a pura voracidad ofensiva hasta encontrar el momento justo para destrabar un resultado. Pero, así y todo, el calendario todavía le da oportunidades y aún tiene tres objetivos marcados. Dos se dirimirán por resultados. Y el tercero, y quizás el más importante, es una pelea contra sí mismo: volver a ser.

La aspiración más firme y cercana que tiene River es la Copa Argentina, un torneo que le puede ofrecer una rápida revancha superclásica tras la reciente caída en la Bombonera. Este miércoles jugará los cuartos de final ante Patronato desde las 19 en La Rioja con la intención de cambiar rápidamente el chip, dejar atrás la caída del sábado pasado ante Talleres que lo alejó de la pelea por la Liga Profesional y conseguir un éxito para meterse en las semifinales, etapa en la que se podría cruzar con Boca (juega el mismo día a las 22 con Quilmes) para conseguir esa famosa “buena zanahoria por comer” que siempre quiere tener el DT. Además, también quedaría a dos partidos de una corona que lo puede llevar de forma directa a su segunda meta: la clasificación a la Copa Libertadores 2023.

River hoy aún no tiene asegurada su participación en el torneo continental y la Copa Argentina es un salvavidas que ya conoce: en 2016, el otro año muy irregular del ciclo Gallardo, obtuvo por esa vía su boleto. Aferrado al pasado reciente, el Millonario apostará en La Rioja a seguir haciéndose fuerte en una competencia que le sienta bien: lleva 29 partidos invicto en tiempo regular con 26 triunfos y tres empates, además de 81 goles a favor y apenas 13 en contra. Su última caída fue el 3 de julio de 2015 por 2-0 con Rosario Central en San Juan por los 16vos de final y, de las últimas cinco ediciones, conquistó tres títulos y fue eliminado en dos ocasiones por penales: frente a Gimnasia (2-2), en 2018, y Boca (0-0), en 2021.

Mientras tanto, tampoco debe descuidar lo que ocurra en la Liga, ese segundo objetivo que hoy es lejano a la hora de pensar en el bicampeonato (está a nueve puntos del líder Atlético Tucumán con seis fechas por jugarse), pero que tiene una tabla anual que lo mantiene en vilo. Y el domingo a las 20.30 en La Paternal jugará un duelo crucial ante Argentinos Juniors, rival directo en la lucha por la clasificación a las copas internacionales. Hoy River es el segundo clasificado a la Libertadores con Racing y Gimnasia en ese lote, pero Argentinos, Estudiantes y Huracán lo siguen de cerca. Y no puede descuidarse.

David Martínez sufre la derrota de River ante Talleres, en el Monumental
David Martínez sufre la derrota de River ante Talleres, en el Monumental - Créditos: @FOTOBAIRES/Nicolas Aboaf

Entre el deseo de terminar el año con un título y el boleto sellado a la Libertadores, el equipo del Muñeco intentará alcanzar su meta más importante: reencontrarse consigo mismo para volver a creer. Porque hoy no hay respuestas positivas ni desde el cuerpo técnico ni desde el plantel que permitan visibilizar un futuro más óptimo. River necesita salir de su propio laberinto, reestructurar sus ideas para no entrar en un círculo vicioso y emprender un nuevo camino que apunte a consolidar las bases de lo que puede ser el 2023.

“Tenemos que construir un equipo nuevo, que vuelva a reconocerse. No importa el tiempo que se tarde, lo importante es salir. Hay que tener paciencia. Cuando no se encuentra el rumbo, hay que estar convencido de lo que uno hace y siente”, dijo Gallardo el 13 de julio, luego de ganarle a Barracas Central en los 16vos de final de la Copa Argentina. Con la dura eliminación de la Copa Libertadores aún encima, la reconstrucción era una necesidad. Más tarde, el 31 de julio, tras caer con Sarmiento en el Monumental, reconoció: “Tenemos buenos jugadores, ahora tenemos que conformar un buen equipo”. Y luego, hace dos semanas, después de perder con Banfield de local, sentenció: “Es un año irregular en el que no nos encontramos como equipo, no pudimos ser equilibrados y confiables. Y esa es mi responsabilidad. Pero no voy a dramatizar y estamos lejos de cortar cabezas. La idea del club es seguir mirando para adelante”.

Marcelo Gallardo, con mucho para repensar
Marcelo Gallardo, con mucho para repensar - Créditos: @LA NACION/Mauro Alfieri

Esa visión más profunda es la que se debe buscar en Núñez para que el panorama no se siga enrareciendo. Ya no le alcanza con “salvar el año” con un título porque necesita un cambio más radical: el equipo no pudo recuperar nunca su mentalidad competitiva, flaqueó cada vez que tuvo que dar la talla los partidos cruciales del año y no aprovechó las oportunidades que la Liga le presentó de forma continua. Sumado a eso, hoy los rivales le bloquean el juego mucho más fácil, su ritmo es espeso, las individualidades no tienen nivel ni confianza y el hincha ya no se ve tan representado con el juego y el espíritu del equipo.

El 2022 parece destinado a quedar en el olvido para el Millonario, pero todavía tiene en sus manos la posibilidad de dar un giro radical y cerrar el año con otros ojos para volver a construir. No todo se termina en noviembre.