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17 trucos de los supermercados que debes conocer para poder ahorrar

Por Angélica Segovia

“Voy al supermercado por dos cosas” pero al regresar, son varias las bolsas, además de una duda de si realmente todo lo que se compró era necesario. ¿Te suena familiar? Nos pasa a todos, pero no te sientas culpable.

Por décadas, los supermercados han invertido fortunas en investigaciones psicológicas de mercado para que la distribución de sus productos en los anaqueles, sus servicios, ofertas y hasta la música te distancien de una compra inteligente.

Conoce estos 17 trucos psicológicos de los supermercados para que no caigas en ellos y realmente ahorres cuando vayas por tus compras.

Mujer comprando en un supermercado empujando un carrito. Foto de Getty Images.

1-. ¿Cuándo debes tratar de ir al supermercado?

Ve al supermercado cuando menos gente va, no solo porque serás más efectivo en tu compra, también porque gastarás menos, según Phil Lempert, autor del libro “Being the Shopper” (Siendo el comprador). Este especialista en compras asegura que los lunes y martes son los mejores días para ir al supermercado y que hay que tratar de evadir los fines de semana. Claro que también tienes la opción de los Walmart con su horario de 24/7.

2-. Al entrar: pastelerías o productos de la naturaleza

En algunos supermercados la sección de pastelería es lo que te recibe con esos olores que te seducen, y más aún si cometes el error de ir al supermercado con hambre. ¿Y por qué no?, terminas comprando esos pasteles, galletas o rollos de canela que se ven tan frescos y que nunca pensabas adquirir antes de entrar a la tienda.

En otros casos, lo primero que ves al entrar es una sección de flores, o de frutas y vegetales, cuyos colores vivos te pondrán un poco más positivo y dispuesto, y por tanto, más proclive a comprar, de acuerdo con Lempert.

3-. La música es relajante a propósito

La música en los supermercados es lenta y relajante para que te quedes más tiempo, asegura Martin Lindstrom, especialista en mercadeo y autor de Best Sellers como ‘Brandwashed: Tricks Companies Use to Manipulate Our Minds and Persuade Us to Buy’ (Lavado de cerebro: Trucos que las compañías utilizan para manipularnos y persuadirnos a comprar). Según Lindstrom, si escuchas tonos más dinámicos mientras compras, es más probable que dejes el supermercado en menos tiempo. De hecho, hay quienes recomiendan que ahorres llevando tus audífonos y escuchando tu propia música mientras haces las compras.

4-. Leche, quesos y huevos al final

La principal razón de la ubicación de estos productos básicos al final de los supermercados sería práctica, pues son artículos que necesitan ser refrigerados apenas se bajen de los camiones. Sin embargo, el hecho de que estén ubicados al final del local te obliga a que atravieses el supermercado y probablemente compres más de lo que tenías en mente. Así que mejor no te distraigas en el camino si lo que necesitas son estos productos.

5-. Cuidado con los avisos de precios

¿Nunca te ha ocurrido que cuando hay variedad de una misma fruta, como uvas, un tipo de ellas no tiene precio y te la llevas pensando que es el mismo de las parecidas que están al lado, para luego descubrir en la caja que cuestan el doble?

Otro caso de pobre y conveniente señalización es cuando hay avisos de diferentes tamaños entre dos artículos y no está claro cuál de los dos artículos están en oferta. Terminas seleccionando un artículo más costoso o puede que olvides la oferta al momento de llegar a la caja.

6-. Deja productos en la caja si así lo sientes

De acuerdo con Lindstrom, el 60% de los compradores dejan productos al momento de pagar en la caja. Para evitar esto, los supermercados están haciendo las líneas de pago más estrechas, así es más difícil e incómodo desistir de una compra. Pero realmente es tu derecho, así que deja con el cajero lo que no creas que necesites, siempre será mejor que abandonarlo en un pasillo. Ah, y no caigas en la tentación de los productos que se ofrecen cerca de los cajeros, ninguno tendrá descuento.

7-. El rocío en los vegetales y frutas

Ver finas gotas de agua cayendo sobre el multicolor de los vegetales y frutas crea una sensación de frescura innegable. Los supermercados saben que esa asociación te dejará más dispuesto a confiar y a comprar, pero la verdad es que los vegetales se dañan más pronto con esa humedad y además pesarán más en la balanza. Así que asegúrate de sacudir restos de agua de estos productos antes de pagar y apenas llegues a casa, seca tus vegetales y frutas con servilleta de papel, de ese modo extenderás su tiempo de consumo.

REUTERS/Neil Hall/File Photo

8-. Recibe más frescura en todo

No asumas que todas las carnes envueltas, huevos, pan, leches o bolsas de frutas y vegetales vienen de un mismo grupo de fechas de expiración. Siempre chequea este dato y duda de los que estén más a la vista en el anaquel, busca siempre los del fondo, te encontrarás con fechas que pueden diferir hasta por 4 días.

9-. Pasteles del día

A no ser que estés en una emergencia, mejor ordena tu pastel, no compres los que están en exhibición. Contrario a las comidas que se preparan en algunos supermercados, los productos de pastelería no se desechan a diario. Pueden durar días en la vitrina, según Daniela Cobo, ex especialista de pastelería de un supermercado en Coral Gables, Florida.

10-. Mientras más compres, más consumes

Es buena idea ahorrar comprando más de algún producto por un mejor precio total, sólo ten cuidado y asegúrate que tus hábitos no cambien y no termines consumiendo más de ese producto. Observa y compara cuánto dura el producto con cuánto te duraba cuando adquirías menos del mismo.

11-. Ofertas que casi no te harán ahorrar

Tendemos a recordar los precios de productos básicos, pero es difícil estar al tanto de cuánto cuesta el resto de los productos en nuestra lista de comestibles, por eso vale la pena que visites la competencia de vez en cuando para asegurarte que estás ahorrando.

Tampoco asumas que, porque un producto está en los folletos que te llegan por correo de ese supermercado, quiere decir que está en oferta, muchas veces están incluidos porque necesitan salir de ellos pronto, así que haz tu tarea y compara siempre que puedas.

12-. Cuidado con los descuentos “50% off”

Desconfía de la oferta “Compra uno y recibe el 50% de descuento en el segundo”. Si te fijas, eso es sólo una cuarta parte del precio de cada uno de los dos productos. Puedes lograr un mejor descuento con una marca propia del supermercado u otra de la competencia con envases de mayor contenido. Lo importante es que no tomes la decisión de compra sintiendo que vale la pena adquirir algo que no planeabas solo por ese aviso de descuento.

13-. Los productos que se promueven al final de pasillos

Tendemos a pensar que aquello que recibe un lugar especial en los supermercados es porque es una súper oferta. Generalmente solo se trata de frutas como las bananas que a veces pueden tener en exceso o productos por los que la marca paga para que los ubiquen en lugares que los diferencien de la competencia que en ese momento podría tener una oferta o mejores precios. Revisa bien.

14-. Pescados y mariscos congelados Vs. congelados previamente

Fíjate en las letras pequeñas de los mariscos y pescados que encontrarás sin congelar. Verás que muchos dicen ‘previamente congelados’. Eso quiere decir que se dañarán rápidamente por los cambios de temperaturas que han recibido y que te cobrarán alrededor de un 30% o más del mismo producto que está congelado. Prefiere los productos congelados porque durarán más tiempo en buenas condiciones, solo asegúrate de extraerles el máximo de agua con servilletas de papel si los vas a freír.

15-. Frutas y vegetales cortados en empaques plásticos

Si quieres ahorrar, evita hacer estas compras, te sale más costoso y siempre corres un mayor riesgo de bacterias cuando otras personas escogen, cortan y empacan lo que comes.

16-. ¿Vale la pena que te corten los embutidos?

Primero, fíjate bien en los avisos con los nombres de productos deli porque tienden a ser confusos y puedes terminar llevándote el más costoso sin querer. Pero lo más importante es que no hay diferencia entre los productos que puedes llevarte directamente y los que pides al personal que atiende en esta sección. La única diferencia es que terminas pagando un recargo de hasta $2 por libra del producto, solo porque te lo rebanen o corten.

17-. Lo más costoso es lo que verás primero en los anaqueles

Los productos más populares y más económicos no están al nivel de tus ojos, normalmente los conseguirás si miras por encima o por debajo de tu estatura. La idea para los supermercados es que lo primero que veas sea lo que ellos quieren que compres, porque son productos más costosos, porque están por expirar, porque tienen exceso del mismo o por convenios de marcas.

Con estos consejos comprarás lo que realmente necesitas en los supermercados y reducirás la frustración de productos que terminas desechando. Mantén tu atención en la lista de compras y en tus finanzas personales.

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