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Así es El Dakota, el edificio más exclusivo de Manhattan donde Polanski filmó El bebé de Rosemary y mataron a John Lennon

Una vista del edificio Dakota junto a Central Park, en la ciudad de Nueva York, el 21 de marzo de 2022.  (Foto de Roy Rochlin/Getty Images)
Una vista del edificio Dakota junto a Central Park, en la ciudad de Nueva York, el 21 de marzo de 2022. (Foto de Roy Rochlin/Getty Images) (Roy Rochlin via Getty Images)

El Dakota es un imponente edificio residencial de lujo ubicado en el Upper West Side de Manhattan que se destaca por ser el más antiguo y el más exclusivo de Nueva York.

No sólo desafió todas las convenciones de la época cuando se terminó de construir en 1884, sino que marcó la pauta que seguirían luego cientos de complejos de alta gama que caracterizan el mercado inmobiliario de la Gran Manzana.

Ni siquiera el abominable asesinato de John Lennon perpetrado por Mark David Chapman en 1980 frente a su portal ha impedido que la dirección 1 West 72nd Street siga siendo una de las más deseadas de la ciudad.

La idea de construir un edificio capaz de satisfacer los caprichos de los más exigentes hace 140 años era descabellada porque en el siglo XIX los apartamentos eran despreciados como soluciones habitacionales para los pobres. Pero el Edward Cabot Clark tenía la certeza de que era buena idea desarrollar la entonces alejada zona como un área exclusiva. Se asoció con el arquitecto Henry Janeway Hardenbergh no sólo para crear el edificio más imponente hasta la fecha sino también para comprar terrenos a su alrededor para controlar la calidad de los futuros desarrollos inmobiliarios de la zona.

Clark tenía la reputación de tener un olfato especial para detectar las buenas oportunidades de negocio después del increíble éxito comercial de las máquinas de coser Singer, de las que era uno de los socios fundadores.

El prestigio de Hardenbergh no se quedaba atrás. Para ese momento ya había construido tres edificios Rutgers College en Nueva Jersey, el Hotel Windsor en Montreal y el primer hotel de apartamentos de Nueva York llamado el "Vancorlear". Luego diseñaría los hoteles Waldorf y Astoria, que competían entre sí antes de que sus dueños se asociaran para formar la cadena Waldorf-Astoria

Clark habló de su visión para el Dakota en un discurso ante la West Side Association, “Hay pocas personas lo suficientemente principescas como para desear ocupar un palacio entero... pero creo que hay muchas a las que les gustaría ocupar una parte de un gran edificio”. El proyecto levantó tantas críticas y escepticismo que apodaron al Dakota como "La locura de Clark".

Nadie sabe a ciencia cierta por qué la imponente edificación fue llamada Dakota. El cronista de Nueva York Tom Miller ha dicho que existe la leyenda urbana de que el nombre fue otorgado porque en el siglo XIX era un lugar remoto, de muy difícil acceso, que se encontraba muy apartado del bullicioso centro de la ciudad. La gente bromeaba que el edificio estaba tan lejos hacia el oeste que parecían las Dakotas, término usado coloquialmente para referirse a los estados de Dakota del Norte y Dakota del Sur. Pero nadie ha encontrado pruebas documentales que verifiquen la autenticidad de esa explicación.

Eclecticismo y sofisticación

La filosofía de Clark era que no había que escatimar dinero en la decoración y equipamiento del Dakota y originalmente previó gastar unos 25.000 dólares por cada unidad. El presupuesto total para construir El Dakota rondaba en 1880 el millón de dólares, aunque los expertos calculan que la cifra fue mucho mayor. Esa cantidad en la actualidad equivaldría a unos 29 millones de dólares.

Clark y Hardenbergh se aseguraron en pulir cada detalle del interior y el exterior de los 65 apartamentos. Ninguno se parecía entre sí porque los planos eran desarrollados para satisfacer las necesidades y gustos de sus futuros ocupantes.

Aunque algunos llegaron a tener hasta 20 habitaciones, los apartamentos con la vista oriental hacia Central Park tenían un área de recepción, un salón, un comedor, una cocina, una despensa, cuatro habitaciones, un baño completo, y una habitación y un baño de servicio.

Los suelos estaban hechos de entramados de caoba, roble y cerezo. Las áreas sociales estaban revestidas de maderas costosas y las cocinas tenían revestimiento de mármol. Los baños tenían bañeras de porcelana.

Unos meses antes de que se completara su construcción ya estaban reservadas la cuarta parte de las viviendas aunque se anunció que el alquiler anual oscilaría entre 1.500 y 5.000 dólares. Cuando el edificio fue inaugurado en octubre de 1884, todo los apartamentos estaban alquilados.

Lamentablemente el visionario Clark no pudo ver su sueño hecho realidad porque murió cuando el proyecto estaba por la mitad. Pero lo legó a su nieto mayor que en ese momento tenía 12 años y la familia Clark siguió disfrutando de la propiedad durante ocho décadas.

Los apartamentos de El Dakota dejaron de tener un régimen de alquiler en 1961, cuando la familia Clark vendió el edificio y un terreno circundante al promotor inmobiliario Louis J. Glickman. Los adinerados inquilinos lograron agruparse y crear una cooperativa lo suficiente poderosa como para comprar colectivamente la propiedad a empresario.

Desde entonces, la cooperativa ejerce un férreo control sobre muchos aspectos desde el edificio, desde las modificaciones permitidas en los interiores hasta la autorización de las personas interesadas en comprar los codiciados apartamentos.

Una de las reglas inamovibles es que no se pueden modificar las chimeneas originales, que funcionan sólo con la leña que proporciona el edificio. El uso de las entradas de servicios son obligatorias para trasladar cualquier mobiliario o equipaje, incluso si los residentes lo hacen sin ayuda de un asistente.

El hogar de los famosos

Muchas celebridades han vivido en El Dakota a través de los años.

El primer actor en mudarse al Dakota fue el actor británico Boris Karloff, aunque inicialmente no fue bien recibido por algunos de los inquilinos. Pensaban que el artista que se hizo célebre por sus personajes en películas de terror como Frankenstein perjudicaría la reputación del edificio, cosa que no sucedió porque en la vida real era un hombre caballeroso, amable y generoso.

La actriz Lauren Bacall fue una las residentes famosas que permaneció más tiempo en el icónico edificio. Transcurrieron 53 años desde que compró su apartamento en 1961 por unos 48.000 dólares hasta su muerte en agosto del 2014. La unidad se vendió por 21 millones de dólares en 2015.

El famoso compositor y director orquestal Leonard Bernstein vivió en el apartamento 23, desde donde disfrutaba de hermosas vistas al parque hasta su muerte en 1990. La vivienda ubicada en el segundo piso batió récords de ventas cuando fue adquirida por 21 millones de dólares en 1997.

Sin duda que los residentes más famosos del Dakota fueron la familia formada por el entonces ex Beatle John Lennon, su esposa Yoko Ono y su hijo Sean en la década de 1970.

Con los años, la junta directiva del Dakota se ha mostrado renuente a aceptar solicitudes de celebridades y ha rechazado las opciones de compra de famosos como Melanie Griffith, Antonio Banderas, Madonna, Cher, Billy Joel, Carly Simon y Alex Rodríguez.

Retrato de la artista japonesa Yoko Ono en su apartamento en el edificio Dakota en Central Park West, Nueva York, Nueva York, 8 de diciembre de 1981. La foto fue tomada en el primer aniversario del asesinato de su marido John Lennon, que recibió un disparo fuera del edificio. (Foto de Derek Hudson/Getty Images)
Retrato de la artista japonesa Yoko Ono en su apartamento en el edificio Dakota en Central Park West, Nueva York, Nueva York, 8 de diciembre de 1981. La foto fue tomada en el primer aniversario del asesinato de su marido John Lennon, que recibió un disparo fuera del edificio. (Foto de Derek Hudson/Getty Images) (Derek Hudson via Getty Images)

Misterios, tragedias y fantasmas

El diseño exterior del edificio se caracteriza por mezclar distintos estilos arquitectónicos, aunque en el siglo XX su apariencia se percibe como gótica por sus gárgolas, chapiteles y torretas. Quizás por eso el director Román Polanski eligió un apartamento del Dakota para filmar en 1967 algunas escenas de su espeluznante éxito de taquilla El bebé de Rosemary, también conocida en algunos países como La semilla del diablo.

Los señalamientos del Dakota como un edificio siniestro resurgieron luego de asesinado de Lennon. Algunas de sus biografías señalan que el artista británico fue tan feliz en ese reservado edificio neoyorquino que se la pasaba el día componiendo y disfrutando de su intimidad junto a Ono y su hijo Sean. Otras versiones aseguran que el aislamiento lo impulsó a volverse paranoico y abusar de las drogas. Aunque nunca sabremos en realidad cómo transcurrieron los siete años que Lennon vivió en ese piso, el tema sigue siendo fuente de especulación y fascinación de los seguidores que se congregan frente al portal todos los años a conmemorar su muerte.

Las historias de apariciones fantasmales también son asociadas con frecuencia con el Dakota. Algunos residentes han afirmado haber visto a una joven vestida con atuendos del XIX, que saluda sonriente desde las ventanas inferiores. Otros se han quejado de ruidos inexplicables, como paso de una persona pequeña corriendo por sus apartamentos.

Lo cierto es que ese halo de misterio lejos de espantar a los inversores, parece atraerlos aún más.

Escena inicial de la película
Escena inicial de la película "Rosemary's Baby", adaptada para la pantalla y dirigida por Roman Polanski, a partir de la novela de Ira Levin, en la que aparece el edificio Dakota. (Foto de CBS a través de Getty Images) (CBS Photo Archive via Getty Images)

Se dice que en la actualidad hay unas tres unidades disponibles en el Dakota, con precios que alcanzan hasta los 20 millones de dólares. La dificultad para la mayoría de los mortales no sólo está en reunir la astronómica cantidad sino en convencer a la junta directiva de la cooperativa de que el nuevo propietario reúne los requisitos de solvencia y prestigio necesarios para formar parte de esa exclusiva propiedad.

Fuentes: House Digest, Architectural Digest, CitySignal, NYTimes, NY Curbed, Time.

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