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Javier Milei lanza un ataque feroz a las estructuras gremiales: cómo se cocinó la reforma sindical

El discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación, que llevó a cabo el presidente Javier Milei, se puso a sí mismo una serie de objetivos, muchos de los cuales, podría tener un amplio consenso social. Uno de ellos, es la modificación de la ley sindical, con elecciones libres, periódicas cada cuatro años, y con una sola reelección, todo ello controlado por la Justicia Electoral.

¿Cómo se armó esa iniciativa? ¿De donde proviene?. Lo que el titular del Ejecutivo propone es ni más ni menos, que la llamada "Ley Mucci", un proyecto del primer ministro de Trabajo del presidente Raúl Alfonsín, Antonio Mucci, que oportunamente tuvo media sanción en la Cámara de Diputados y fue rechazada por un voto en el Senado.

El entonces ministro, proveniente del mundo sindical, armó el proyecto con la idea de "democratizar" las elecciones sindicales, después de la dramática denuncia de campaña de Alfonsín que desnudó el pacto militar-sindical.

En la secretaría de Trabajo que depende del ministerio de Capital Humano que controla Sandra Pettovello, no hicieron mucho más que rescatar aquel proyecto que nunca más volvió a considerarse, y que, según las fuentes del área "es perfecto, se adapta a la lógica que pidió el presidente y que avala Sandra, vamos a ir por ahí y veremos como hacen los radicales para oponerse, porque es lo que siempre dijeron que querían hacer, y la iniciativa más ambiciosa de la presidencia de Alfonsín en esa materia", explican.

Un proyecto que promete un combate feroz con las estructuras sindicales

Como en aquellas épocas, el proyecto promete un combate feroz con las estructuras sindicales, aunque claro, hoy no tan poderosas como entonces. Primero porque el propio peronismo no parece tan dispuesto a una defensa cerrada de organizaciones que tienen muy bajo respaldo social, y segundo, porque su capacidad de movilización ya no es tan importante, salvo por algunos gremios como el de camioneros.

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"(Pablo) Moyano nos puede parar el país, (Sergio) Palazzo nos puede paralizar la actividad bancaria y no hay mucho más que eso. La cantidad de trabajadores sindicalizados bajó muchísimo por el trabajo en negro y por la cantidad de gente que vive de planes, su representatividad es mucho mas cuestionada", se ilusionan en la Secretaría de Trabajo que conduce Omar Yasin, al que llaman "el nuevo Mucci".

Milei modificación de la ley sindical,
Milei modificación de la ley sindical,

Milei anunció una modificación de la ley sindical, un proyecto que traerá muchas repercusiones, tanto a favor como en contra

De todos modos, la batalla que seguramente encabezará Moyano no es para subestimar, habrá que estar atento a la conflictividad callejera y la capacidad de contención de la misma de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, en la que Milei deposita ciega confianza casi desde el principio de su administración.

Otro elemento planteado en el discurso que generó un profundo ruido político, fue aquel en el que el presidente planteó la derogación del financiamiento del estado a los partidos políticos. Cuando se remitió al Congreso la famosa Ley Ómnibus, ese condimento estaba bastante confuso, pero en el dictamen que salió de las comisiones, la cuestión se aclaró: se derogaba por completo el Capítulo III bis de la ley 26.215, de Financiamiento de los Partidos Políticos, que es la que plantea el modo en que el Estado otorga el dinero para las campañas electorales.

Gremios: cuál es el modelo al que apunta Milei

Milei pretende ir a un sistema al estilo norteamericano: cada uno cuenta con lo que recauda, de sus afiliados, de sus simpatizantes o de personas o empresarios interesados en el triunfo del candidato. El Estado, al margen del financiamiento de la política.

"Es un concepto total y diametralmente opuesto al vigente, que busca la equidad electoral para asegurar una competencia en similares condiciones. Antes de la reforma de 2009 que introdujo las PASO y estos conceptos de equidad, había mucho menos respaldo estatal, pero algo había, ahora vamos a la libertad total", indica uno de los pocos especialistas argentinos en la materia.

"Habrá que ver cómo se instrumentan los controles, porque si es el estilo norteamericano, nadie rinde cuentas de nada, se gasta libremente y el Estado no controla. En nuestro caso, eso puede dar lugar a una participación activa de fondos, por ejemplo, del narcotráfico en la decisión electoral. No es que hoy no haya mucha plata negra y que los narcos no se metan, de hecho si lo hacen, pero hay que dibujar bastante y se corren riesgos, en un esquema totalmente libre y sin control, puede pasar cualquier cosa", explican en la Justicia Electoral.

Sin embargo, Milei va a tener en esta pelea aliados inesperados: los medios audiovisuales. El capítulo que se pretendía derogar en la Ley Ómnibus, también contiene la obligación de los medios de "donarle" al Estado el 5% del total de su programación para espacios de publicidad electoral. Muchos de este tipo de medios padecen los años electorales, que los pone al borde del quebranto, porque los tiempos publicitarios no se extienden, es decir, el Enacom mantiene vigentes los tiempos de ley, con lo cual los medios no pueden vender publicidad privada en parte de su programación.

"Vivimos al límite, todos los meses es una lucha juntar los fondos para pagar los salarios. El Estado retiró la publicidad oficial, perfecto, es una decisión política, nos complica, pero lo respetamos. Ahora, que no vengan el año que viene con que tengo que regalarle tiempo publicitario entonces, si somos liberales somos liberales, no me dan pero no me quitan, sino nos funden", le decía a este medio hace solamente unos días, un importante ejecutivo de una tradicional radio porteña.

Milei pretende ir a un sistema al estilo norteamericano
Milei pretende ir a un sistema al estilo norteamericano

Milei pretende ir a un sistema gremial al estilo norteamericano

Los objetivos de Milei

Bueno, Milei tiene pensado cumplir también esa parte. Nada de que empresas privadas le regalen segundos publicitarios al Estado, cada partido comprará a la tarifa de mercado, su publicidad audiovisual, y si no tiene fondos provenientes de aportes privados, no tendrá publicidad.

"Nosotros no hicimos casi ninguna publicidad, usamos las redes que son gratis y acá estamos, es ingenio y trabajo, se las arreglarán y si no los votan, será porque su propuesta no es atractiva", explican en el gobierno.

Por fin, otro anuncio conflictivo es el cierre anunciado por el presidente, de la agencia estatal Télam, la cual se ha granjeado un fuerte rechazo social en los últimos años y para lo cual el presidente estima, tendrá sólidos apoyos populares. En realidad, en su entorno valoran el cierre de todos los medios públicos. Sería consecutivamente, el fin de la mencionada agencia de noticias, de la TV Pública y de Radio Nacional.

Un importante ex ejecutivo de RTA en la gestión de Mauricio Macri, analizaba: "Mirá, lo mejor que puede hacer es cerrarlas. Racionalizar esos monstruos para luego privatizar es imposible. Para que te des una idea, en Radio Nacional hay 14 gremios, la empresa es ingobernable e insostenible. Yo soy partidario de que haya medios públicos, con un sistema del estilo BBC (la cadena estatal de la corona británica), pero habrá que liquidar estos y armar otros eventualmente, con estos ya probamos y son ingobernables, no queda otra que detonarlos", explica la fuente.

Milei enumeró muchas otras modificaciones de raíz al ecosistema político, pero las analizadas tocan el corazón del poder: sindicatos, partidos políticos y medios públicos. Y los tres, prometen conflictos callejeros que pueden complicar la acción del gobierno.  El tema de la democratización de las elecciones en los sindicatos es, de algún modo, una reivindicación de una de las mayores cruzadas del gobierno de Alfonsín, aunque los libertarios no vayan a reconocer jamás, que imitaron al estadista radical.