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La Justicia de Misiones falló a favor del docente despedido por casarse con un hombre y ahora él donará la millonaria indemnización

Julián Björklund ahora es director
Julián Björklund ahora es director

Hace seis años, el docente de la ciudad misionera de Oberá Julián Björklund fue despedido del colegio donde trabajaba por haberse casado con su pareja, Alejandro Cabrera. Ahora, la Justicia de Misiones falló a favor de él y calificó el hecho como una acción discriminatoria de la institución. Por eso, el Instituto Privado Emanuel de la Capital del Monte deberá indemnizarlo por “daño moral” con un monto cercano al millón de pesos. Sin embargo, el maestro dijo que donaría el dinero a una fundación que que trabaja por los derechos de la comunidad LGBTIQ+.

La Justicia obereña llegó a esa determinación luego de analizar el caso, y por eso se concluyó que el instituto le pague una indemnización de $992.074 a Björklund. El docente de 38 años, trabajaba desde hace cinco años -en 2016- en el Instituto Emanuel de Oberá, ciudad del centro de la provincia mesopotámica distante 90 kilómetros de Posadas, como profesor de Ciencias Exactas.

Consultado sobre la resolución de la Justicia, Björklund, dijo al medio local, Primera Edición, que “en ese momento yo trabajaba en dos instituciones como profesor. Cuando me caso con Alejandro una de las escuelas decidió que yo no siguiera trabajando ahí”. El maestro de física y química, recordó que cuando se enteró de su despido le pidió al instituto que al menos expresen de forma clara los motivos de la decisión. “Su sexualidad no coincidía con lo que ellos pretendían para un docente de la institución”, le informaron.

Alejandro y Julián siguen casados
Alejandro y Julián siguen casados

Con ese escrito, y con el antecedente de la promulgación de la ley de matrimonio igualitario, sancionada en 2012, Julián se dispuso a llevar la injusticia a la Corte e iniciar un reclamo por discriminación ya que su despidio nada tenía que ver con su desempeño laboral.

El primer organismo en fallar a su favor fue Instituto Nacional contra la Discriminación (Inadi), que señaló que el caso era sin dudas un hecho “discriminatorio”. Al poco tiempo, resalta que el instituo dirigido en aquel momento por un pastor religioso, intentó recuperar la hoja en la que había dicho el por qué del despido: “Se dieron cuenta que metieron la pata y que no les favorecía el documento que habían firmado”.

Tras su despido y desde hace cinco años, Björklund se desempeña como director del Instituto Carlos Linneo de la misma ciudad misionera y sigue casado con Cabrera.

Que había dicho Julián en 2016

En el año 2016 cuando ocurrió el despido, Julián dijo que el director le había dicho que “si le avisaba con anterioridad podría haberme ayudado, sugiriendo que sentía lástima de no haberse enterado antes, porque conoce gente que se había sanado de la homosexualidad”.

Me notificaron que mi elección sexual no se corresponde con las reglas del instituto”, narró el docente al sitio digital local MisionesCuatro. Sin embargo, consideró que el director lo humilló: “Ni siquiera pude despedirme de alumnos ni tampoco de colegas. Es algo que no puede ocurrir en la Argentina de hoy”.

Contó que le ofrecieron solo la mitad de la indemnización que correspondía por el despido: “Alegaron que yo fui el responsable por la situación, ya que dejé de ser idóneo para este puesto al decidir convivir con otro hombre”. El Instituto Emanuel accedió a pagar el monto en tres cuotas, tras firmar una suerte de acuerdo de rescisión laboral.