U.S. markets close in 1 hour 16 minutes

La cara más triste del boom económico de China: 70 millones de niños "dejados atrás”

Gely Hung dejó a sus dos hijos a cargo de su padre en una provincia al norte de China y tomó la decisión de buscar un empleo en Pekín. Los dos niños solo ven a su madre una vez al año para el Festival de Primavera, al igual que casi 70 millones de chiquillos chinos que son conocidos como los “dejados atrás”.

Ella ahora trabaja en labores domésticas y ahorra suficiente para enviar dinero a su padre para la alimentación de todos, pero de acuerdo con la Unicef, muchos de estos niños que son criados por sus abuelos carecen de atención y apoyo adecuados.

Luo Gan, de 10 años, a la izquierda, y Luo Hongniu, de 8, hacen los deberes en su casa. Ellos son dos de los millones de niños “dejados atrás” en China. Foto Kevin Frayer/Getty Images.

Uno de cada cinco menores de 18 años en China crece sin sus padres, la mayoría vive con sus abuelos y unos dos millones se quedan solos, sin ningún acompañante adulto debido a que sus padres se ven obligados a ganarse la vida en ciudades lejanas de la costa oriental.

Los campesinos que deciden hacer parte de la mayor migración en la historia de la humanidad, se estima que unos 300 millones de chinos se desplazaron de las zonas rurales hacia las ciudades y fábricas de la costa oriental, no pueden llevar con ellos a sus hijos si esperan poder escolarizarlos.

En China existe un permiso de residencia interno que se llama Hukou, el cual se concede en el lugar de nacimiento y sin el cual las personas de las zonas rurales no pueden acceder a servicios sanitarios o educativos en lugares diferentes al que fue expedido ese documento.

Esta situación ha abierto aún más la brecha entre ricos y pobres, y entre las zonas urbanas con buena educación y las rurales con pocas escuelas y de baja calidad.

La verdadera extensión del problema podría ser mucho peor, dado que las estadísticas no incluyen a los niños urbanos cuyos padres se mudaron a otras ciudades por cuestiones laborales, lo cual podría aumentar la cifra de los niños “dejados atrás” hasta los 100 millones, estiman algunos expertos.

Luo Hongni, a la izquierda, de 11 años, y su hermano Luo Gan, de 10, trabajan en el campo de Anshun, China (Photo: Kevin Frayer/Getty Images)

Los problemas que padecen estos niños

Entonces es un centenar de millones de niños que crecieron sin sus padres y que según datos de la Organización No Gubernamental (ONG) En Camino al Colegio, crecen con problemas de ansiedad y psicológicos. Algunos terminan siendo tentados por criminales y muchos han sido víctimas de abusos sexuales debido a la vulnerabilidad de no contar con la protección de sus padres.

El Centro para los Derechos del Niño y la Responsabilidad Social Empresarial (CCR CSR), con sede en Pekín, aseguró hace poco que ha observado que los niños que se “dejan atrás” son “en general infelices, solitarios, irritables e incluso más agresivos”.

Otro dato de la ONG revela que una tercera parte de los niños “dejados atrás” muestran tendencias suicidas, según un estudio de la Academia de Ciencias Sociales de China.

Ese estudio señaló que un 34% esos menores muestran tendencias suicidas y más del 70% tiene algún tipo de problema psicológico.

El abuelo Luo Yingtao, de 64 años, cuida a su nieto, Luo Lie, de 5, en su modesto refugio familiar en el campo de Anshun, China. Foto: Kevin Frayer/Getty Images)

Aunque el tema de los niños “dejados atrás” no es nuevo, dado que empezó a principios de la década de los noventa, ha cobrado vigencia en los últimos años por tragedias fatales de niños que se han quitado la vida. Hace dos años, cuatro hermanos de entre 5 y 13 años se suicidaron bebiendo pesticidas para los cultivos agrícolas.

En 2012, cinco niños “dejados atrás” se subieron a un contenedor y encendieron fuego para calentarse en el frío invierno del norte de China. Fueron encontrados muertos por envenenamiento con monóxido de carbono.

En busca de soluciones

Estos incidentes, sumados a otros, desataron la indignación pública sobre el costo social del rápido éxito económico chino y llevaron a que las autoridades comenzaran a tomar medidas y directrices para la protección de estos menores, las cuales incluyen la obligatoriedad por parte de los gobierno rurales de velar por el bienestar de los niños que viven solos.

El sector privado también podría ayudar a mejorar la situación, dijo a The Straits Times la directora ejecutiva de CCR CSR, Ines Kaempfer.

“Las empresas extranjeras que se abastecen de China, por ejemplo, pueden trabajar con sus proveedores para establecer instalaciones aptas para los niños y hacer una contribución impactante para reducir el número de niños que se dejan atrás y fortalecer así la sostenibilidad de la economía de China”, argumentó.

Colegio de “niños dejados atrás” (Left behind children, en inglés) en Anshun, China. Foto: Kevin Frayer/Getty Images

La terrible situación que afrontan estos niños también esta llevando a que muchos padres se muestren más reacios a dejar sus aldeas y se queden a pesar de las duras condiciones que deben afrontar. La mano de obra barata comienza a reducirse en China y los jóvenes citadinos ya no quieren trabajar en las fábricas en labores de producción.

Unas cuantas fábricas preocupadas por esto han empezado a diseñar planes para que sus trabajadores puedan tener temporalmente a sus hijos en una especie de vacaciones de verano, pero es tan solo una gota en un océano dada la magnitud del problema.

Artículos relacionados que te pueden interesar:

Jóvenes humildes son secuestradas en Vietnam y vendidas como esposas en China por el mismo precio de un búfalo

Ecosistemas únicos en el mundo perecen ante la voracidad por el cemento