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En medio de la nada: complejo del desierto hace que el Mundial sea asequible para algunos extranjeros

Por Andrew Mills y Charlotte Bruneau

AL WAKRAH, Qatar, 29 nov (Reuters) - Para decenas de miles de aficionados al Mundial, la base de operaciones en Qatar es un complejo de hormigón al borde del desierto, junto a un matadero y un conjunto de cables eléctricos de alta tensión.

El Barwa Barahat al Janoub, a dos horas de viaje en metro y autobús desde los estadios más lejanos, contrasta con la ostentosa ceremonia de apertura organizada por el rico Estado del Golfo, pero a 84 dólares la noche, es el alojamiento más asequible de Qatar.

El nuevo complejo, que cuenta edificios de tres plantas distribuidos en una cuadrícula de calles estrechas, fue diseñado para albergar a unos 67.000 trabajadores de bajos ingresos -un grupo que constituye la mayoría de los 3 millones de habitantes de Qatar- que se espera que se instalen tras el Mundial.

"Uno obtiene lo que paga, y nosotros pagamos muy poco", dijo el argentino Emiliano Carrascal mientras se sentaba en la acera a degustar un plato de biryani de un restaurante recién abierto para atender a la afluencia de visitantes.

Carrascal y sus vecinos optaron por quedarse "en medio de la nada" para poder apoyar a sus equipos en persona, dados los elevadísimos precios de Qatar, la primera nación de Oriente Medio que acoge el Mundial de fútbol.

Las cabañas prefabricadas más cercanas a Doha cuestan 200 dólares por noche, mientras que las habitaciones en un apartamento compartido se anuncian en Airbnb por 500 dólares y algunos camarotes de crucero cuestan varios miles de dólares.

Las habitaciones de Barwa Barahat son básicas: marcos de cama de acero, armarios metálicos, luces fluorescentes, paredes desnudas y suelos de baldosas.

Murales con temas de fútbol decoran algunas paredes y el supermercado temporal es el lugar donde los residentes se reúnen para ver los partidos en una pantalla grande.

"Hice muchos sacrificios para venir aquí. He estado ahorrando dinero desde hace dos años", dijo Sandipan Bhowmick, de la India, que asiste a su primer Mundial.

Los hinchas dicen que el ambiente es cordial incluso entre los que proceden de países rivales, pero que está apagado, ya que el local más cercano que sirve alcohol está a 40 minutos en autobús.

"Técnicamente, no se puede traer (alcohol) desde fuera, pero mucha gente (lo está haciendo)", dijo otro hincha argentino que afirmó no tener ni idea de cómo lo hacían.

(Editado en español por Javier Leira)