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Mentiras y medias verdades sobre el mundo idílico del autónomo

Maribel Rodrigo.- Los trabajadores por cuenta propia podrán deducirse el menú del día, pero afrontan 2018 con un recorte de desgravaciones en el IRPF y una subida de la cotización. El autónomo en España organiza su tiempo de trabajo al gusto, tiene más libertad de movimientos, pero lo es más por obligación que por devoción.

Con la llegada de la nueva Ley de Autónomos que ha entrado en vigor el 1 de enero, los autónomos se podrán deducir hasta 27,27 euros diarios (48,00 euros si viajan al extranjero) por gastos de dietas y manutención. Con ciertos requisitos: que el gasto se deba al desarrollo de la actividad económica, que se produzca en establecimientos de restauración y hostelería, que se pague por medios electrónicos (no vale el efectivo) y que tengan factura.

Este es uno de los logros de la nueva Ley de Autónomos, aireado por Gobierno e instancias de la Administración como un nuevo maná. No son válidos los consumos de fin de semana, ni las cenas, por ejemplo. ¿Será porque el autónomo desayuna en casa y come una vez al día?

Una de cal y dos de arena. Porque los autónomos empiezan el año con un recorte de desgravaciones en el IRPF y una subida de la cotización del 4% que afectará a uno de cada tres.

Esto es en aplicación del recorte de desgravaciones en el IRPF derivado de la Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo, salvo que haya Presupuestos del Estado y dispongan otra cosa.

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Son muchos los autónomos que trabajan desde casa. Foto de CNBC.

La nueva Ley elimina la actual bonificación de hasta el 30% del coste de los recibos domésticos de internet, teléfono, electricidad, gas y agua para autónomos que trabajan desde casa y la reduce a un máximo del 9%. Los expertos calculan que esto encarecerá en 620 euros anuales sus costes fijos.

Y aunque Presupuestos Generales no tienen fecha prevista de aprobación ni contenido, se perfila otra medida que apretará las tuercas al colectivo. El Gobierno ha empezado a preparar a las organizaciones del sector para una subida de cotizaciones, con el argumento de equiparar la cotización de los autónomos que trabajan mediante sociedades o han tenido diez o más empleados en 2017 a la del Grupo I de trabajadores por cuenta ajena. Son algo más de un millón de personas.

La base de cotización de los autónomos está vinculada a la evolución del Salario Mínimo (SMI, 4% este año y 8% el pasado). Si sigue siendo así y aunque la subida del SMI no les aporta nada, en dos años su recibo mensual de seguros sociales habrá pasado de 319,17 euros a 358,50. O sea, 471,90 euros más al cabo del año.

Para la inmensa mayoría de estos profesionales que cotizan por la base mínima -el 86% del total -la cuota subirá hasta los 286 euros, 11 euros más al mes. Estos autónomos son los que organizan el tiempo de trabajo a su gusto, trabajan desde casa y recogen a los niños en el cole… también los que tienen ingresos más bajos y menos estable, salen poco de vacaciones y tienen capacidad de negociación mínima con clientes y proveedores.

De pensiones y paro hablaremos en otro post. ¿Quién quiere ser autónomo?

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