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Controvertida diadema que vigila la concentración de los niños chinos llega a Latinoamérica

El CEO de BrainCo, Bicheng Han, usa el BrainCo Focus 1 para usar la retroalimentación biológica para tratar de concentrarse en manipular una mano mecánica usando su cerebro durante una conferencia de prensa en el CES 2016 Consumer Electronics Show el 7 de enero de 2016 en Las Vegas, Nevada. Foto: DAVID MCNEW / AFP / Getty Images.

Una escuela primaria en la ciudad china de Hangzhou está usando una tecnología distópica para vigilar el nivel de concentración de sus estudiantes. Los niños en el aula deben tener puesta una diadema que detecta sus ondas cerebrales y envía al profesor y los padres información detallada sobre el nivel de atención durante la clase.

Unas fotos de los estudiantes en el salón de clases se volvieron virales en la red social china Weibo, con mensajes de respaldo y rechazo a esta iniciativa producida por la compañía BrainCo, una empresa emergente dirigida por un chino y que surgió de los proyectos de incubadora de la Universidad de Harvard.

BrainCo ha recibido muchas críticas de parte de personas que están preocupadas por el excesivo uso de tecnologías de control en China, que pueden desencadenar en la creación de una sociedad de vigilancia.

La empresa con sede en Boston se alió en Latinoamérica con la compañía Progrentis para llevar a cabo un estudio que medirá en tiempo real la capacidad de atención de los estudiantes con la misma diadema en Colombia, Costa Rica, España, Guatemala y México.

Tecnología para controlar la atención

La diadema fue bautizada como Focus y la compañía la describe como un dispositivo de “retroalimentación y visualización de ondas cerebrales en tiempo real”, que está dirigido a los sectores de la educación, fitness y bienestar.

Es una cinta de color que permite a los maestros y padres vigilar que tan enfocados están los alumnos durante la clase, para lo cual tiene una luz en la frente que el profesor puede ver: azul significa relajado, amarillo significa enfocado y rojo significa muy enfocado.

Niños chinos de una escuela primaria en Xiangxi usan tecnología de realidad virtual para aprender ciencias. Foto: Visual China Group via Getty Images

Focus es fabricado en China y tiene tres sensores de electroencefalografía (EEG), dos atrás de las orejas y uno en la frente, los cuales recogen las señales eléctricas enviadas por las neuronas en el cerebro. A través de un algoritmo de Inteligencia Artificial se traduce esa información en tiempo real y los datos son enviados a la computadora del profesor y a luego a los teléfonos móviles de los padres.

Los EEG se han utilizado durante mucho tiempo en la medicina como método no invasivo para diagnosticar epilepsia, trastornos del sueño y las encefalopatías, o enfermedades del cerebro.

El dispositivo cuenta con un portal llamado Focus EDU, que según la compañía es el “primer portal de aula del mundo para que los maestros evalúen la efectividad de sus métodos de enseñanza en tiempo real y hagan los ajustes correspondientes”.

La compañía asegura que la información preliminar recopilada les permite asegurar que los estudiantes han hecho progresos desde que se empezaron las pruebas gracias a que los profesores pueden dedicar tiempo extra en los alumnos poco interesados en la clase.

El profesor puede ver en una pantalla la clasificación en tiempo real de los niveles de concentración de los niños y al final de la clase, el portal le entrega un informe en el que destaca a los estudiantes con los puntajes más altos de atención.

La Escuela Experimental Jiangnan en Hangzhou no es la única institución educativa que está empleando esta interfaz. Un informe del portal digital ThePaper.cn reportó que una escuela primaria en la ciudad de Jinhua introdujo los mismos aparatos en sus aulas.

Monitoreo constante

Las fotos de los niños con el dispositivo puesto en la cabeza y con cara de aburrimiento provocaron una ola de reacciones críticas en las redes sociales chinas.

Para algunos se trata de algo espeluznante e incluso un comentario sugirió en modo sarcástico que se debería “agregar una característica de descarga eléctrica que pueda despertar a los estudiantes somnolientos en clase”.

“¿Qué hicieron mal estos niños para merecer esta vida de monitoreo constante? Me sorprende que no podamos poner pulseras de vigilancia en los tobillos de los pedófilos, pero sí es asombrosamente fácil poner estas diademas en la cabeza de los niños”, indicó otra publicación en Weibo.

A raíz de las críticas la compañía aseguró que las diademas se han usado en una serie de ensayos con estudiantes de edad escolar, pero la finalidad es ayudar a los niños a mejorar su eficiencia en el aprendizaje.

Durante una rueda de prensa a finales del año pasado para presentar el proyecto en cuatro países latinoamericanos y España, la firma indicó que una de las principales razones para llevar a cabo la investigación es que los sistemas educativos siguen usando metodologías tradicionales.

“No podemos medir la capacidad de atención de un estudiante basado en la intuición de un profesor. Pretendemos, con el uso de esta tecnología, medirla en tiempo real y facilitar la investigación de cómo aprende un estudiante”, comentó Max Newlon, director de mercadeo de BrainCo, durante ese evento celebrado en México.

Por lo menos en China las explicaciones que ha dado la empresa no han calmado las aguas y las personas siguen cuestionando a los padres y colegios que permiten el uso de este dispositivo.

“Me pregunto cómo es que los padres dejaron que sus hijos usaran eso. ¿Lo usarías tu en tu trabajo? Si te opones a esa idea, ¿Por qué obligarías a tus hijos a usar eso?”, preguntó una usuaria en Weibo.

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