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La “culpa” arrastra a los estadounidenses a gastar US$ 500 en propinas al año

La “culpa” arrastra a los estadounidenses a gastar US$ 500 en propinas. Foto: Getty Images
La “culpa” arrastra a los estadounidenses a gastar US$ 500 en propinas. Foto: Getty Images (Olga Rolenko via Getty Images)

Una de las secuelas inflacionarias más molestas de los últimos cinco años ya tiene su propio nombre. En Estados Unidos, los expertos la llaman “tipflation” (del inglés “tip”, propina) y se refiere al aumento a un ritmo acelerado en la cantidad de dinero que un cliente debe dejar de propina por cualquier tipo de servicio, no importa si proviene de un empleado o de una máquina.

Antes de la pandemia, lo común era dejar propinas de entre un 15% y un 20% del total de la cuenta, según la calidad del servicio recibido. Pero, en un acto de solidaridad, muchas personas comenzaron a elevar el monto para apoyar a los empleados de la industria de los servicios. Eventualmente, las propinas altas se convirtieron en la nueva normalidad, incluso cuando ya no era necesario.

Luego llegó la peor inflación registrada en las últimas cuatro décadas y la consiguiente subida de precios de los alimentos. Para salir a flote y ahorrarse subidas de salarios, muchas empresas implementaron sistemas de pago digitales con recomendaciones preestablecidas de propinas, que a menudo comienzan en el antiguo máximo, 20%.

Actualmente, el estadounidense promedio gasta en propinas casi US$ 40 al mes, lo que se traduce en alrededor de US$ 500 al año, según datos recientes de Talker Research, una empresa de investigación, encuestas de relaciones públicas y sondeos de medios.

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Talker Research estudió a 2.000 estadounidenses en la semana del 3 al 8 de abril de 2024 para determinar hasta qué punto la “tipflation” continúa afectando las billeteras de la gente común. Su informe determinó que el encuestado promedio deja a regañadientes unos US$ 37,80 al mes en propinas, “debido a la presión o la incomodidad con las opciones que se les presentan”.

Esa cifra equivale a US$ 453,60 al año “en propinas inducidas mayormente por la culpa”. Más de una cuarta parte de los encuestados (26%) siente que “siempre” o “con frecuencia” se ven obligados a dejar más dinero sobre la mesa de lo que les gustaría, y casi un tercio (31%) dijo que en las últimas semanas se les ha pedido dar propina por un servicio por el que normalmente no habrían considerado darla.

El cliente promedio deja a regañadientes unos US$ 37,80 al mes en propinas. Foto: Getty Images
El cliente promedio deja a regañadientes unos US$ 37,80 al mes en propinas. Foto: Getty Images (Igor Vershinsky via Getty Images)

Ya sea por las altas tarifas mínimas que sugieren las pantallas digitales de pago o por el camarero que espera con el dispositivo de cobro en mano, la mayoría de los clientes (un 56%) dijeron haber sentido “más alta” la presión para dejar propinas en los restaurantes y otros establecimientos. Casi la mitad (49%) consideró que las sugerencias de propina mostradas en los dispositivos de pago eran más elevadas, en comparación con el mes anterior.

El encuestado promedio dijo que se sintió obligado a dejar una mayor propina en más de seis ocasiones (6,3) durante los últimos 30 días. Según el estudio, las generaciones más jóvenes, los millennials y Gen Z, se sienten más presionadas y culpables a la hora de dejar dinero extra sobre la mesa.

Lo más curioso es que el estudio encontró que la presión por dejar propina no siempre necesita una presencia humana: el 23% de todos los encuestados dijeron que probablemente dejarían una propina por un servicio que no requiriera interacción humana, como una máquina expendedora o el self-checkout del supermercado.

Casi tres de cada cuatro estadounidenses piensan que las propinas se han salido de control. Foto: Getty Images
Casi tres de cada cuatro estadounidenses piensan que las propinas se han salido de control. Foto: Getty Images (Sadi Maria via Getty Images)

Casi tres de cada cuatro estadounidenses piensan que las propinas se han salido de control, especialmente cuando se trata de opciones predeterminadas en el punto de venta, dice otra encuesta reciente de la empresa de finanzas personales WalletHub.

“Las solicitudes de propinas existen desde hace mucho tiempo, pero el aumento comenzó prácticamente con la pandemia, porque fue entonces cuando decidimos utilizar el proceso de pago digital mucho más que antes”, dijo a Fox News el profesor Ismail Karabas, del departamento de marketing de la Universidad Estatal de Murray.

Del aumento de las propinas también se benefician los desarrolladores de los llamados dispositivos del punto de venta (POS, por sus siglas en inglés) como Square, Toast y PayPal, que agregaron al software “muchas más solicitudes de propinas que antes y en muchas más ocasiones que antes”, explicó Karabas.

“Genera una situación en la que todos ganan. Es una buena victoria para los empleados, que ganarán más [...] y la segunda victoria es para las empresas de POS porque pueden cobrar tarifas por todo, cada transacción a través de estos dispositivos. Entonces, más propinas significan que ganan más tarifas”.