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Nacen las escuelas para aprender a comportarse y vivir como un rico

El rápido crecimiento económico de China ha dado lugar a una nueva clase pudiente de multimillonarios, pero carente de los saberes de la alta alcurnia. Son los famosos “tuhao”, nuevos ricos que tantas burlas reciben en internet.

Ese término se ha viralizado en la red como una forma despectiva de referirse a las personas que compran artículos de lujo pero tienen más dinero que gusto.

Un Lamborghini de oro exhibido en un centro comercial de China es el ejemplo perfecto de que el dinero no da ni el buen gusto ni la clase. Imagen: AP Photo/Ng Han Guan)

Muchos de los nuevos millonarios chinos optan por exhibir su riqueza de manera ostentosa tratando de mostrar a los otros su “clase” vistiendo marcas internacionales reconocidas y ordenando en los restaurantes decenas de platos exóticos sin guardar los más mínimos modales en la mesa.

Los “tuhao” acostumbran a andar en automóviles deportivos de varios millones, comprar yates, tener jet privado, pero no saben usar el tenedor y el cuchillo, cómo vestirse a la moda o cómo decir el nombre de la marca de su nueva cartera por la que pagaron varios miles de dólares.

Las nuevas escuelas que están surgiendo

Para ellos se han abierto nuevos cursos en Pekín para enseñarles a “ser ricos”. Por un precio que supera los 15.000 dólares, los nuevos ricos pueden participar en un curso de 12 días que tiene como materias la “Introducción a los deportes de la nobleza”, “Té británico en la tarde” e “Introducción a la cocina francesa”.

Sin embargo, uno de los temas más importantes es “Pronunciación de las marcas de lujo”, en especial las reconocidas tiendas de ropa, carteras y perfumes francesas que son un tanto difícil de decir correctamente.

Además, en este apartado les enseñan cómo evitar las falsificaciones de esas reconocidas marcas, dado que China es el mayor consumidor de productos de lujo y muchos embaucadores se han aprovechado para vender bolsos, zapatos de tacos altos o relojes de marca falsos.

Otro tema importante es saber gastar de manera adecuada y de acuerdo a las tendencias del momento.

Un nicho del mercado para explotar

Por muchos años China estuvo cerrada al mundo, pero con las reformas económicas emprendidas por Deng Xiaoping a finales de los años 70 nació una nueva clase emergente que se enriqueció y empezó a copiar el estilo de vida occidental.

La fundadora de la escuela de etiqueta Instituto Sarita, Sara Jane Ho, encontró un nicho de mercado en ese creciente número de nuevos ricos chinos con ganas de mejorar sus modales y ser aceptados por la nueva clase pudiente en China.

A menudo, en las redes sociales, se ven historias como la de este hijo de un multimillonario chino que compró a su perro dos Apple Watch de 10.000 dólares, según cuenta Business Insider. Historias de este tipo son las que hacen que los “tuhao” sean objetivo constante de burlas y hasta de desprecios.

“Siempre he tenido una gran pasión por ser anfitriona, me gusta unir a la gente y hacer nuevos amigos. El curso es cómo ser una anfitriona: cómo saludar y atender a los demás, incluyendo las conversaciones en la mesa, los asientos en la mesa, arreglos florales, comportamiento, regalos, té de la tarde, planificación de un menú, etc.”, explica.

Ho fue educada en Estados Unidos y Suiza, y reconoce que tras la revolución cultural se perdieron algunos valores y cultura en China.

“Ahora que China se está convirtiendo en un poder económico y político en el escenario global, los chinos necesitan entender mejor al resto del mundo y permitir que el mundo entienda mejor a China. También es importante recordar que ningún otro país ha tenido tantos cambios en tan poco tiempo. Necesitamos ser pacientes”, precisa.

“Mis clases no son para que la gente ‘compre’ la clase o la etiqueta, son sobre cómo hacer que las personas que te rodean se sientan a gusto”, aclara.

Aprender a tomar el té

Para la tarde de té británico la invitación exige a las 12 alumnas asistentes vestirse “estrictamente” en traje “semi-formal para la tarde”, y la cita es la suite presidencial de un prestigioso hotel en el que todos están perfectamente arreglados y maquillados, como si acabaran de salir de un salón de belleza.

Hay tantas joyas, bolsos de diseñador, perlas y lujo que son necesarios varios guardias de seguridad en la puerta principal para garantizar que no haya nada fuera de lo común durante la clase.

En la misma invitación se destacaba que los invitados aprenderían “modales de pastelería”, “deberes como anfitrión” y “el correcto servicio de té y sus tradiciones”.

“Creo que la aparición de los tuhao muestra que este es un momento decisivo en el desarrollo del consumidor de lujo chino”, aseguró a Financial Review Rupert Hoogewerf, fundador de HurunReport, una revista mensual que documenta la vida de los ricos en China.

Este interés por las clases de etiqueta es una muestra de que muchos “consumidores de lujo entienden la diferencia entre lo que es de buen gusto y lo que es burdo”, subrayó.

Hoogewerf asegura además que, como el término “tuhao” es despectivo hacia los nuevos ricos, ellos decidieron cambiar para no ser catalogados como personas sin clase.

Sin embargo, el más reciente desafío en las plataformas virtuales chinas se llamó “presume de tu riqueza”, con el que personas tumbadas boca abajo en el suelo, aparentando haber caído, están rodeadas de bolsos y zapatos de lujo, fajos de dinero en efectivo y otros productos con los que quieren mostrar su poder adquisitivo. Al final de cuentas, para ellos lo importante no es ser sino aparentar.

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