U.S. Markets closed

Paseadora de perros se retira a los 50 años tras ganar más de un millón de dólares

Una paseadora con sus cinco perros en un paseo al aire libre. Foto: Getty.

A Kristin Morrison le dan escalofríos cuando rememora su pasado, aquella época en la ciudad de Tiburon, en California, en la que apenas tenía veintitantos años y ninguna idea de qué haría con su vida.

Un día se le quedó mirando a una mujer que paseaba a dos perros. Llevaba una camiseta que anunciaba un negocio de pasear perros. “No era como ahora —aclara—. Entonces pensé, ‘¿Y le pagan a uno por esto?’”.

Ese día empezó todo. Se presentó, la mujer la contrató y tres meses después Morrison había comenzado su propio negocio de cuidado de mascotas. “Me di cuenta de que esto es lo que debía estar haciendo —relata—. Me encantaba caminar y amo a los animales... Poder combinarlos a los dos fue alucinante”.

Más de quince años después, cuando en 2013 vendió su negocio, tenía más de 30 empleados y había generado “millones de dólares en ingresos”, dice Morrison. Durante más de una década había trabajado apenas tres días a la semana y en el año 2000 sus ingresos rompieron la barrera de los cien mil dólares, y desde entonces todo “subió y subió y subió”, dice ella.

Claro, Morrison se apoyó para sus servicios en el ingreso anual promedio de quienes residen en el condado de Marin, frente al Pacífico y al norte de San Francisco: 44,000 dólares en 2001 y 72,000 en la actualidad.

Ahora Kristin Morrison dirige una empresa que asesora a otros sobre la creación de negocios de cuidado y paseo de mascotas, y continúa obteniendo, dice, “un ingreso de seis cifras”.

Como señalan en Market Watch, “muchas personas sueñan con trabajar para sí mismas. Muchos, por supuesto, sueñan con ganar dinero haciendo lo que aman. Muchos también sueñan con trabajar tres días a la semana. Morrison logró hacer todo eso.”

El éxito llegó cuando aquella compañía que llevaba funcionando cinco años le tomaba siete días a la semana y, a menudo, de 12 a 14 horas de trabajo diarios. “Me desperté un día y me di cuenta de que no tenía vida”, recuerda.

Entonces llevó a cabo un cambio drástico. Redujo su participación en las minucias diarias del negocio para poder concentrarse en el panorama general, para tratar con los clientes y con asuntos clave como la contratación de los empleados adecuados.

“Pensé: ‘Mi negocio está creciendo, yo también necesito crecer. Necesito ser el capitán del barco, en la cubierta, en lugar de estar en la sala de máquinas’”. Así que dejó de caminar a mascotas y promovió a uno de sus empleados para que se hiciera cargo de la gestión diaria.

“En un año pasé de trabajar de siete a tres días a la semana —apunta—, y de 50,000 a 100,000 dólares en ganancias. Había duplicado lo que hice el año anterior y con mucho menos trabajo”.

También “tenía más libertad y estaba ganando más dinero porque tenía más energía… Conectaba con los clientes, pude lidiar cuidadosamente con todo. Además pude ver quién en mi equipo nos estaba arrastrando hacia abajo”. Así se atrevió a extender el negocio a todos los condados de Marin y Sonoma. “Es un juego de números”, recalca.

De paso tomó clases de negocios en un colegio comunitario local y leyó muchos libros sobre cómo administrar un negocio.

Un sector al alza

En la actualidad los servicios de cuidado de mascotas son un gran negocio. Según la American Pet Products Association, este año los dueños de los animales están a punto de gastarse más de 6.000 millones de dólares en aseo, caminata y otros servicios.

Su consejo para quienes sueñan con comenzar un negocio, no solo de cuidado de mascotas, es que nunca renunciemos al trabajo diario. “Contrata a un experto en publicidad de Facebook”, dice. Para servicios locales como pasear perros también es importante la publicidad en Nextdoor.com, un sitio de redes sociales que sirve a las comunidades locales.

También hay que tener en cuenta a los competidores antes de fijar un precio. E intenta colocar el nuestro en el medio del paquete, sin convertirse en la oferta más baja, ya que los clientes desconfían de cualquier empresa cuyos precios parezcan poco realistas.

Por último, quien pretenda trabajar como paseador de perros debe establecer contactos con las clínicas veterinarias locales, los peluqueros de perros y otros negocios relacionados. Solo estos serán la línea directa que lo llevará a los dueños de mascotas.

Y por último, un consejo jocoso: olvidarse de los perros y enfocarse en los gatos, que por lo general son mucho más flexibles y requieren menos atención.

Artículos relacionados que te pueden interesar: