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Elon Musk tiene razón: tenemos que pagar por Twitter

En esta fotografía ilustrativa se ve una efigie de Elon Musk en la pantalla de un dispositivo móvil con el logotipo X de fondo en Varsovia, Polonia, el 23 de agosto de 2023. (Foto de Jaap Arriens/NurPhoto vía Getty Images)
En esta fotografía ilustrativa se ve una efigie de Elon Musk en la pantalla de un dispositivo móvil con el logotipo X de fondo en Varsovia, Polonia, el 23 de agosto de 2023. (Foto de Jaap Arriens/NurPhoto vía Getty Images) (NurPhoto via Getty Images)

Elon Musk irrumpió en la escena con la fuerza de un elefante en una cristalería al anunciar su intención de adquirir Twitter. Y, sin lugar a dudas, consiguió generar una controversia que nos acompaña estos días. Musk se ha convertido en el catalizador de emociones y reacciones que muchos ignorábamos tener. Tras su anuncio, innumerables usuarios proclamaron en la propia Twitter su decisión de abandonarla para unirse a Mastodon. Paradójicamente, muchos de estos usuarios compartían sus nuevas coordenadas en Mastodon dentro de sus biografías en Twitter.

Estas decisiones resonaron fuerte en el ámbito digital. Tanto que era difícil no considerar que esta respuesta masiva afectaría las ya debilitadas finanzas de Twitter. Sin embargo, a pesar de la avalancha inicial de reacciones, Twitter persistió y resistió, manteniendo su operatividad incluso tras haber reducido drásticamente su estructura.

Twitter: el imprescindible digital

A medida que pasaba el tiempo y Twitter no mostraba signos de debilidad, muchos de los que se habían "exiliado" a Mastodon empezaron a retornar. Sin embargo, Elon Musk continuaba alimentando el fuego de la controversia. Más allá de las opiniones divididas sobre su personalidad, siempre he coincidido con Musk en dos argumentos fundamentales:

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  • Primero, debemos recordar que Twitter es, en última instancia, una empresa que ofrece un servicio. Así como pagamos por el pan en la panadería, deberíamos estar dispuestos a retribuir por servicios en línea. Empresas como Google y Facebook ya "cobran" por sus servicios, a menudo a un precio más elevado que una suscripción mensual.

  • Segundo, Musk ha comprado Twitter. Es su producto y tiene libertad de gestionarlo como considere adecuado. No ha forzado a nadie a usarlo. La plataforma no pertenece a los usuarios, sino a él, y los números respaldan su gestión.

EN VIDEO: Musk sugiere una cuota mensual para los usuarios de Twitter

La solución al problema de los bots

El último giro en esta saga es la propuesta de Musk de establecer un pago mensual para usar la aplicación, no necesariamente para monetizarla, sino para erradicar la plaga de bots.

Musk argumenta que introducir un pago, aunque sea mínimo, eliminaría a los bots y dejaría una red social con usuarios genuinos. Pero este movimiento también generaría ingresos, dada la vasta base de usuarios de Twitter.

El precio de la innovación

El contexto de esta medida es crítico. La publicidad, que fue una fuente crucial de ingresos para Twitter, ha disminuido en un 60%. Aunque una parte de esta caída es estructural, no se puede descartar que otra parte se deba a un boicot. Musk, con su estilo directo, ha desafiado constantemente las normas y convenciones.

La transformación de Twitter hacia un modelo de suscripción parece la opción más lógica. Aunque esto podría resultar en una disminución significativa de usuarios, podría consolidar a Twitter como una plataforma más exclusiva y especializada.

La pregunta es: ¿vale la pena pagar una pequeña cuota mensual para tener una experiencia más auténtica y libre de interferencias en Twitter?